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	<title>Barrio de la Macarena &#8211; Bonjour Séville</title>
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	<description>Un proyecto sobre Sevilla hecho desde París</description>
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	<title>Barrio de la Macarena &#8211; Bonjour Séville</title>
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		<title>Un paseo con Rafael de León (II)</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Oct 2020 09:37:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alameda de Hércules]]></category>
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<p><em>Tatuaje</em> es una canción de 1941. Más que una canción, es un mito. Es <em>La vie en rose</em> de la canción española. Sonó en la radio durante más de dos décadas, marcando de forma indeleble la cultura popular nacional. Narra el encuentro entre una prostituta y un marinero,&nbsp;<em>hermoso y rubio como la cerveza</em>. Sentados en la barra de un bar, él le muestra, tatuado en su brazo, el nombre de la mujer que lo abandonó, pero que él sigue amando. Tras una noche juntos, el marinero desaparece y la protagonista, completamente enamorada, termina tatuándose su nombre y buscándolo de puerto en puerto. El final se abre de esta manera a una historia en espiral, en la que el nombre de la persona deseada viajará de piel en piel en forma de tatuaje.</p>



<span id="more-3895"></span>



<p><strong>LA PROSTITUTA </strong></p>



<p>La acción se sitúa en un puerto, desde luego no el de Sevilla. Se trata de un puerto marítimo, con un trasiego incesante de barcos que hacen escala en su periplo por el mundo. Curtidos, los marineros buscan diversión en los tugurios del muelle a través del alcohol, del juego y del sexo. Saben que van a embarcarse por varios meses, así que los encuentros deben ser intensos y anónimos. Dicen que Rafael de León llevó siempre una vida apartada de las convenciones impuestas por sus raíces aristocráticas. Amante de la farándula y de la bohemia, vivió la noche de Sevilla, Madrid o Barcelona. Con toda probabilidad, frecuentó la Alameda de Hércules, ese barrio rojo sevillano que fue además universidad del cante y del baile flamencos. La relación entre copla y flamenco es indudable, aunque es verdad que, por sus arreglos, <em>Tatuaje&nbsp;</em>se acerca más al espíritu del tango argentino y del vals, al menos en la versión canónica de Concha Piquer. El flamenco floreció en los cafés-cantante del siglo XIX, amamantado en gran parte por el hambre de los artistas y por el dinero de los empresarios y señoritos. En Sevilla, existieron numerosos establecimientos de este tipo, que sobrevivieron hasta los años 30, donde flamenco, bebida y prostitución iban a menudo de la mano. Posteriormente, negocios como las tascas, los restaurantes o las ventas abonaron en sus reservados el terreno en el cual el flamenco ya había hundido sus raíces. En el centro de Sevilla, el célebre Café del Burrero, en la calle Tarifa primero y luego en Sierpes, competía con el de Silverio, situado en la calle Rosario y gestionado por el famoso cantaor Silverio Franconetti. Volviendo a la Alameda, numerosos artistas nacieron, vivieron o trabajaron y se formaron en este paseo: Manuel Torre, Pastora Pavón, <em>Niña de los Peines</em>, y su hermano Tomás, Manuel Vallejo, la Macarrona&#8230; En su autobiografía, <em>Botín de guerra</em>, Miguel de Molina, que cantaría varias composiciones de Rafael de León, evoca su etapa en Sevilla a finales de los años 20. Mucho antes de hacerse famoso, el artista se ganó la vida organizando juergas en los locales del célebre paseo: «&nbsp;Aquel barrio de la Alameda, con sus colmadillos, podía dar lugar, por el mundo que lo frecuentaba, a decenas de coloridos sainetes. En sus bares solían rondar flamencos, cantaores, bailaoras, de segundo plano, para ver si caía algún ganadero o torero rumboso y se organizaba una juerga para ganar unas pesetas.&nbsp;» Pocas son las huellas que nos quedan de ese ilustre pasado flamenco: las estatuas de Manolo Caracol y de Pastora Pavón en el extremo norte del paseo, el azulejo en la fachada de la academia de baile del maestro Realito, en el número 51 de la calle Trajano&#8230; Algo menos evidente, la intersección de las calles Amor de Dios y Conde de Torrejón acogió durante años el restaurante Las Siete Puertas, cuyos azulejos aun coronan el edificio que allí se levanta. Los reservados de este establecimiento fueron escenario de legendarias juergas, financiadas por señoritos aficionados al cante. La prostitución formaba parte de la oferta del local, que perfectamente pudo servir de decorado a la historia de <em>Tatuaje</em>. Todo eso pertenece al pasado. Hoy, la memoria flamenca de la Alameda late en la peña Torres Macarena, del otro lado de la muralla; entre recitales, espectáculos y tertulias, su equipo realiza una labor encomiable.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img width="683" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-683x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-4064" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-683x1024.jpeg 683w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-200x300.jpeg 200w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-768x1152.jpeg 768w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure></div>



<p></p>



<p><strong>EL MARINERO </strong></p>



<p>El marinero de <em>Tatuaje</em>,&nbsp;<em>más rubio que la miel</em>, no parece ser español: llega <em>en un barco de nombre extranjero</em> y se marcha <em>con rumbo ignorado</em>. Como si fuera un turista llegado en una aerolínea de bajo coste, su estancia es corta; su huella, por el contrario, es honda. Aunque siempre ha atraído a viajeros y trotamundos, Sevilla mantiene actualmente una relación problemática con el turismo. Cualquier paseo por el casco histórico revela el ingente número de hoteles y de tiendas de souvenirs que han abierto en los últimos años. Frente a un Ayuntamiento que ha decidido poner en venta la ciudad, todos nos hacemos las mismas preguntas: ¿el turismo es el único camino?, ¿dónde está el límite?, ¿qué pasará cuando Sevilla deje de figurar entre los destinos de moda? El Centro se vacía de vecinos reales y se llena de gente de paso, alojada en apartamentos turísticos. La señal con las siglas AT (Edificio completo), colocada en innombrables fachadas, forma ya parte del paisaje visual urbano, como el traqueteo de las ruedecillas de las maletas lo es del paisaje sonoro. Pero, cuando parecía que todo estaba perdido, la crisis del Covid-19 ha devuelto temporalmente Sevilla a sus habitantes. Tras el confinamiento de la primavera pasada, un idilio nuevo floreció entre la ciudad y los sevillanos, que redescubrieron lugares sacrificados desde hacía años al turismo: los jardines del Alcázar, la plaza de España, el entorno de la Catedral&#8230; Las callejuelas del barrio de Santa Cruz aparecían de repente libres de veladores y de grupos de visitantes, tal y como Rafael de León las evocó en varias de sus coplas. «&nbsp;Había borrado Santa Cruz de mis paseos&nbsp;» o «&nbsp;hacía años que no visitaba el Alcázar&nbsp;» se volvieron frases recurrentes. Mientras el Ayuntamiento, como la protagonista de <em>Tatuaje</em>, buscaba desesperadamente al turista perdido a golpe&nbsp;de campañas de promoción y de planes de urgencia, Sevilla se reencontraba consigo misma.</p>



<p><strong>HOMBRES GUAPOS </strong></p>



<p>El protagonista de <em>Tatuaje</em> es, además, superlativamente guapo. ¿Y los sevillanos? ¿Son guapos los hombres de esta ciudad? Siempre me ha parecido que sí, aunque quizás, después de tantos años en París, mi mirada sea una mirada extranjera, como la de aquellos románticos que venían buscando a Carmen. Tras leer en sus apartamentos parisinos los relatos de los viajeros que les habían precedido, llegaban a Andalucía sabiendo lo que iban, o más bien lo que querían, hallar: la mujer morena, de ojos seductores y porte altivo. <em>La andaluza</em> tal y como la concibió Europa en el siglo XIX. Tal vez yo llevo ese mismo prisma en la mirada y vengo a Sevilla predispuesto a encontrar hombres de pelo ensortijado y piel bronceada, de pelo en pecho y muslos firmes. El arquetipo del andaluz. Basta con cruzarme con un par de ellos por la calle para concluir que el sevillano es verdaderamente guapo. Uno ve lo que quiere ver. En cualquier caso, cabe preguntarse por dónde se mueven los hombres más hermosos de Sevilla: ¿atendiendo en el mercado de Triana?, ¿practicando footing por el río?, ¿conduciendo un autobús de Tussam?&#8230; Rafael de León tendría mucho que decir al respecto. Es fácil imaginárselo por la calle Sierpes, admirando bajo el ala de su sombrero la belleza de algún sevillano apuesto o buscando una mirada cómplice en el reflejo de los escaparates. Aunque los descendientes y los exégetas del poeta siguen empeñados en cubrir su vida sentimental de un pacato velo, lo cierto es que sus composiciones han conectado con varias generaciones de homosexuales. <em>Romance de la otra</em>, <em>Compuesta y sin novio</em> o <em>Madrina</em> son algunas de las coplas cuya letra da fácilmente lugar a una doble lectura en clave gay. Durante el franquismo, escuchar y tararear estas historias de pasiones prohibidas podía constituir un espejo en el que reconocer el propio deseo sexual frustrado. En este sentido, Stephanie Sieburth defiende el papel terapéutico que la copla tuvo entre los vencidos de la Guerra civil en su libro <em>Coplas para sobrevivir: Conchita Piquer, los vencidos y la represión franquista</em>. Los encuentros homosexuales estaban condenados al silencio y a los márgenes. ¿Conoció Rafael de León los urinarios públicos que había bajo la Plaza del Duque? ¿Merodeó al caer la noche por el entorno del Prado de San Sebastián? Y aun antes, ¿frecuentó el poeta el Barrio Moro construido para la Exposición del 29? Su célebre cafetín causó furor entre los homosexuales sevillanos, pues los apuestos camareros  ofrecían sus servicios a los clientes dispuestos a pagar por ellos. El propio Miguel De Molina perdió la virginidad con uno de aquellos trabajadores, aunque sin mediar dinero, según cuenta en su autobiografía. </p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img loading="lazy" width="738" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-738x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-4066" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-738x1024.jpeg 738w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-216x300.jpeg 216w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-768x1066.jpeg 768w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F.jpeg 1300w" sizes="(max-width: 738px) 100vw, 738px" /><figcaption>Jean Genet fotografiado por Brassaï, París, 1950.</figcaption></figure></div>



<p>Jean Genet recorrió España a pie a principios de los años 30. En Diario del ladrón (<em>Journal du voleur</em>), donde reconstruye su errático deambular por el país, el escritor francés recuerda aquel periodo como <em>l’époque de ma vie la plus misérable.</em> De Barcelona, donde malvivió robando y prostituyéndose a los marineros del puerto, Genet bajó a Cádiz. Es el verano de 1934 y el autor describe el sur de España con estas palabras: <em>L’Andalousie était belle, chaude et stérile. Je l’ai toute parcourue</em>. No sabemos si Genet escuchó <em>Tatuaje</em> alguna vez en su vida. Tal vez la copla sonó en la radio de algún café durante sus años en Tánger. En cualquier caso, un hermoso vínculo fluye entre la composición de Rafael de León y <em>Querelle de Brest</em>, la novela publicada por el escritor en 1947. Querelle es un rubio marinero, traficante de opio, cuya excepcional belleza hace vibrar los bajos fondos del famoso puerto de Bretaña. Todos sucumben a su poder de atracción, desde el teniente Seblon (como el bar del barrio del Pópulo, en Cádiz) hasta Madame Lysiane, dueña del prostíbulo más famoso de Brest, <em>La Feria</em>. Poseer a Querelle, que además es un asesino en serie, pero esa es otra historia, se convierte en una obsesión para estos personajes. En 1982, Rainer Werner Fassbinder adaptó al cine la novela de Genet. Andy Warhol creó el cartel de la película. Rodada en estudio, los decorados constituyen una vision estilizada y algo kitsch del puerto de Brest, con sus murallas ornadas de enormes penes de piedra. El film retoma la mitología en torno a la figura del marinero que Genet y Rafael de León, cada uno a su manera, ya habían evocado: alcohol, soledad, prostitución&#8230; Brad Davis, que interpreta el papel principal, bien podría haber inspirado el personaje del marinero de <em>Tatuaje</em> si Rafael de León se lo hubiera cruzado por la calle Sierpes.</p>



<p><strong>Epílogo</strong></p>



<p>La protagonista de <em>Tatuaje</em> sigue buscando. En la calle Amor de Dios, un nombre capta su atención: <em>Ítaca</em>, como la patria del marinero más famoso de todos. Tal vez el suyo haya pasado por aquí. Este club forma parte del patrimonio de la noche sevillana. Sus salas, que se han llenado y se han vaciado varias veces según las modas, son escenario de espectáculos de copla y transformismo y de encuentros sexuales anónimos. Con más de 30 años, Ítaca resiste al paso del tiempo, tal vez por mantenerse fiel a sí misma. Su espíritu ha cambiado poco a lo largo de los años. Al entrar, nuestra prostituta siente pronto el alivio que otorgan los lugares encarnados, inmunes a los años. Una penumbra reconfortante la envuelve. Sentada en la barra, esta vez sola, piensa que quizás este sea un buen lugar para descansar de su búsqueda. </p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="828" height="856" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D.jpeg" alt="" class="wp-image-4072" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D.jpeg 828w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D-290x300.jpeg 290w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D-768x794.jpeg 768w" sizes="(max-width: 828px) 100vw, 828px" /></figure>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img loading="lazy" width="497" height="750" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/78401BDF-E14E-42C5-B750-A2A640F94989.jpeg" alt="" class="wp-image-4068" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/78401BDF-E14E-42C5-B750-A2A640F94989.jpeg 497w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/78401BDF-E14E-42C5-B750-A2A640F94989-199x300.jpeg 199w" sizes="(max-width: 497px) 100vw, 497px" /><figcaption>Brad Davis en <em>Querelle</em>, Rainer Werner Fassbinder, 1982.</figcaption></figure></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img loading="lazy" width="359" height="466" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/A9E1FBBC-6C43-4C09-AC8F-2D93723C5B35_4_5005_c.jpeg" alt="" class="wp-image-4070" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/A9E1FBBC-6C43-4C09-AC8F-2D93723C5B35_4_5005_c.jpeg 359w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/10/A9E1FBBC-6C43-4C09-AC8F-2D93723C5B35_4_5005_c-231x300.jpeg 231w" sizes="(max-width: 359px) 100vw, 359px" /><figcaption>Concha Piquer.</figcaption></figure></div>



<p><strong>Libros</strong></p>



<p>Rafael de León, <em>Poemas y canciones</em>, Alfar, 2003. </p>



<p>Miguel de Molina, <em>Botín de guerra</em>, Almuzara, 2012.</p>



<p>Stephanie Sieburth, <em>Coplas para sobrevivir: Conchita Piquer, los vencidos y la represión franquista</em>, Cátedra, 2016.</p>



<p>Miguel A. Domínguez Pérez, José María Marchante, Francisco A. Macera Garfia, <em>Origen del movimiento LGTB en Sevilla</em>, Punto Rojo, 2019. </p>



<p>Jean Genet, <em>Diario del ladrón</em>, RBA, 2010.</p>



<p>Jean Genet, <em>Querelle de Brest</em>, Debolsillo, 2004. </p>
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		<title>The Exvotos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[alex]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Jul 2020 20:29:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
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		<category><![CDATA[Barrio de la Macarena]]></category>
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		<category><![CDATA[Cultura andaluza]]></category>
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<p>El otro día le puse a mi novio francés la película <em>Ocaña, retrato intermitente</em>. Él nunca ha visitado Andalucía y siempre he pensado que el artista de Cantillana es uno de los mejores médiums para entrar en contacto con la cultura popular y el espíritu andaluces. En un momento de la película, Ocaña dice que Andalucía es «&nbsp;un gran cuadro surrealista.&nbsp;» En abril de 2020, durante esa Feria que no pudo ser, Daniel y Luciano, <a href="https://www.instagram.com/theexvotos/?hl=fr">The Exvotos</a>, crearon una pieza de cerámica que representaba a una payasa vestida de gitana. Esta pareja de artistas fundía con maestría y espontaneidad dos aspectos esenciales de la fiesta: la reivindicación del folklore y el gusto por la teatralidad. «&nbsp;La vida sin humor no va a ninguna parte. Nosotros lo cultivamos sin forzarlo, de forma natural. Además, podemos ser muy irónicos. Nuestro humor es surrealista.&nbsp;» Ellos en su casa del centro de Sevilla y yo en mi apartamento en París, Daniel, Luciano y yo invocamos al espíritu de Ocaña. «&nbsp;La vida misma es un gran contraste y Andalucía tiene mucho de eso: la sangre y el oro, la lágrima y la corona&nbsp;», afirma Luciano. </p>



<span id="more-3386"></span>



<p><strong>El arte </strong></p>



<p>Los Exvotos son los enfants terribles de la creación sevillana. Su trabajo mezcla tradición y modernidad y juega con la religiosidad popular y con el paganismo. El metal, la madera y, sobre todo, la cerámica se transforman entre sus manos en piezas cargadas de humor y de sofisticación. Sus referencias recorren el Barroco y la Antigüedad, las vanguardias, el misticismo e incluso el kitsch. Un torrente de genio andaluz. «&nbsp;Nosotros no buscamos la perfección, creemos mucho en la espontaneidad. No nos interesa lo perfecto, lo simétrico. Nos atrae la asimetría, lo impuro, lo ajado. Esa maravillosa imperfección que termina siendo doblemente bella.&nbsp;Lo que más me gusta pintar son bizcos. De hecho, son las piezas que mejor vendemos&nbsp;», explica Daniel. «&nbsp;Nosotros no vedemos humo. Somos amantes de la belleza y tenemos una idea concreta de lo que nos gusta, pero también nos dejamos llevar por el momento. Tiene que ser fresco. Buscamos la chispa, la autenticidad, la luz. La luz natural lo es todo. Aunque no lo parezca, no nos gusta el artificio. Por ejemplo, la serie #lahoradelafruta, que publicamos regularmente en nuestro perfil de Instagram, nace de un hábito que realmente forma parte de nuestra rutina diaria.&nbsp;» Los Exvotos hacen de la vida una obra de arte. No solo en lo material: ser recibido en su taller constituye una experiencia teñida de espíritu costumbrista y, al mismo tiempo, enteramente cosmopolita. Cada visita tiene algo de ritual iniciático bajo el signo de la naturalidad y, en definitiva, del arte. </p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="768" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/D09985F5-913C-4DF2-B4B9-8C0E6163EBEE-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-3776" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/D09985F5-913C-4DF2-B4B9-8C0E6163EBEE-768x1024.jpg 768w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/D09985F5-913C-4DF2-B4B9-8C0E6163EBEE-225x300.jpg 225w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/D09985F5-913C-4DF2-B4B9-8C0E6163EBEE-360x480.jpg 360w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/D09985F5-913C-4DF2-B4B9-8C0E6163EBEE.jpg 1537w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p></p>



<p><strong>El taller</strong> </p>



<p>Situado en el norte del casco antiguo, el taller de Daniel y Luciano es un lugar de peregrinación para <em>connaisseurs</em>. Un auténtico <em>cabinet de curiosités</em> donde, cuando no tiene visitas, la pareja trabaja en un ambiente monacal. La exuberancia de las piezas contrasta con la concentración que se respira. #quieroelconvento es de hecho el hashtag que más repiten los Exvotos últimamente en las redes sociales. «&nbsp;Somos conventuales en cuanto a nuestra rutina. Es el estilo de vida que nuestro trabajo necesita y también al que aspiramos: la vida de los monjes, centrada en rezar y en trabajar. La oración tomada como una meditación, un estar en contacto con uno mismo.&nbsp;» Daniel y Luciano vuelcan toda su energía en encontrar un lugar en el que alcanzar este ideal. «&nbsp;Comprar una casa en la que que el trabajo se fundiera con la vida.&nbsp;» Tras el confinamiento, parece que todo el mundo anda detrás de lo mismo: la demanda de viviendas con patio, terraza o jardín se ha disparado. «&nbsp;Hace años que quiero comprar un espacio al aire libre que solo sea mío y ahora parece que todos quieren el convento&nbsp;», exclama Luciano. «&nbsp;No hay nada que nos guste más que un horizonte. Lo que más me remueve les entrañas es la Campiña sevillana: un olivar, una tierra carma, los paisajes de mi infancia, la Vega de Carmona. La naturaleza es una de nuestras mayores fuentes de inspiración, pero porque la anhelamos.&nbsp;»</p>



<p><strong>La ciudad</strong> </p>



<p>Entre el centro, donde viven, y la Macarena, donde trabajan, la cotidianidad de los Exvotos se reparte entre dos Sevillas bien diferentes. «&nbsp;Vivimos en la zona cero de Sevilla: una ciudad bellísima y alegre pero anónima. No hay barrio, no hay convivencia. Durante los aplausos de las 8, éramos pocos los que salíamos a la ventana porque todo son apartamentos turísticos que, durante el confinamiento, estaban vacíos. Por el contrario, San Luis es un barrio de verdad, con personalidad&nbsp;», sentencia Luciano. «&nbsp;Sevilla ha cambiado muchísimo. Cuando nosotros llegamos, era una ciudad ensimismada, parada. De repente, todo empezó a apoyarse en el turismo y eso tuvo consecuencias en el precio de la vivienda y de los locales.&nbsp;» Daniel añade: «&nbsp;Sevilla está muy descafeinada. Hemos conocido una Alameda, una Carbonería, unos ambientes que ya no existen. Quedan reductos, pero tienes que saber encontrarlos. Se ha perdido la autenticidad.&nbsp;Lo comprobamos cuando vamos a nuestros pueblos y vemos que allí sigue existiendo vida de verdad. » Luciano abunda: «&nbsp;Una ciudad no son solo sus edificios, sino sobre todo su gente. Los turistas vienen hoy a Sevilla como quien va a Disneylandia. ¿En Disneylandia vive alguien? No, ¿verdad? Pues en el centro de Sevilla ya tampoco vive nadie.&nbsp;» </p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="1024" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/51BB699B-0AA2-4F67-A625-8C66F15D5196-1024x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-3778" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/51BB699B-0AA2-4F67-A625-8C66F15D5196-1024x1024.jpeg 1024w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/51BB699B-0AA2-4F67-A625-8C66F15D5196-150x150.jpeg 150w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/51BB699B-0AA2-4F67-A625-8C66F15D5196-300x300.jpeg 300w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/51BB699B-0AA2-4F67-A625-8C66F15D5196-768x768.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="1024" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/6E7B3885-5C5B-4DA4-8499-E8B5AA0E9632-1-1024x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-3788" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/6E7B3885-5C5B-4DA4-8499-E8B5AA0E9632-1-1024x1024.jpeg 1024w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/6E7B3885-5C5B-4DA4-8499-E8B5AA0E9632-1-150x150.jpeg 150w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/6E7B3885-5C5B-4DA4-8499-E8B5AA0E9632-1-300x300.jpeg 300w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/6E7B3885-5C5B-4DA4-8499-E8B5AA0E9632-1-768x768.jpeg 768w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/6E7B3885-5C5B-4DA4-8499-E8B5AA0E9632-1.jpeg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="1024" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0552A5DE-E0B6-4A07-A033-D54E157D2EAA-2-1024x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-3792" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0552A5DE-E0B6-4A07-A033-D54E157D2EAA-2-1024x1024.jpeg 1024w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0552A5DE-E0B6-4A07-A033-D54E157D2EAA-2-150x150.jpeg 150w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0552A5DE-E0B6-4A07-A033-D54E157D2EAA-2-300x300.jpeg 300w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0552A5DE-E0B6-4A07-A033-D54E157D2EAA-2-768x768.jpeg 768w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0552A5DE-E0B6-4A07-A033-D54E157D2EAA-2.jpeg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="1024" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0A7F6E4D-B723-4B0E-9CA5-9B5D049957B9-1-1024x1024.jpg" alt="" class="wp-image-3796" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0A7F6E4D-B723-4B0E-9CA5-9B5D049957B9-1-1024x1024.jpg 1024w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0A7F6E4D-B723-4B0E-9CA5-9B5D049957B9-1-150x150.jpg 150w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0A7F6E4D-B723-4B0E-9CA5-9B5D049957B9-1-300x300.jpg 300w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0A7F6E4D-B723-4B0E-9CA5-9B5D049957B9-1-768x768.jpg 768w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/0A7F6E4D-B723-4B0E-9CA5-9B5D049957B9-1.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p></p>



<p><strong>Epílogo </strong></p>



<p>«&nbsp;A veces nos encontramos a la Esmeralda por la calle («&nbsp;sois los muñecos de la tarta&nbsp;»). Esos momentos nos dan la vida y nos devuelven aquella Sevilla. Grandes figuras como ella no reciben la atención que merecen. Sevilla puede ser muy dejada y olvidadiza. Ocaña se fue a Barcelona y brilló.&nbsp;» Una vez acabadas, la mayoría de las piezas de The Exvotos viajan fuera de Sevilla. El genio que esta ciudad amamanta sigue encontrando su mejor público en otros lugares. «&nbsp;También es verdad que aquellos personajes geniales siempre han abundado en Andalucía. Eran parte de la vida cotidiana y tal vez por eso no se les cuidó, y no se les cuida, como es debido.&nbsp;» </p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="768" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/25A45AA4-BD4B-48B3-A5D8-32EDB3F3A988-1-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-3794" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/25A45AA4-BD4B-48B3-A5D8-32EDB3F3A988-1-768x1024.jpg 768w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/25A45AA4-BD4B-48B3-A5D8-32EDB3F3A988-1-225x300.jpg 225w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/25A45AA4-BD4B-48B3-A5D8-32EDB3F3A988-1-360x480.jpg 360w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/07/25A45AA4-BD4B-48B3-A5D8-32EDB3F3A988-1.jpg 1537w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>
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		<title>Casa del Pumarejo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[alex]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Apr 2020 15:32:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Barrio de la Macarena]]></category>
		<category><![CDATA[Calle San Luis]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura andaluza]]></category>
		<category><![CDATA[La ciudad]]></category>
		<category><![CDATA[Palacio]]></category>
		<category><![CDATA[Patio]]></category>
		<category><![CDATA[Retratos]]></category>
		<category><![CDATA[Sevilla]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ahora que los sevillanos nos rasgamos las vestiduras ante la turistización implacable de la ciudad, conviene recordar que los habitantes de la Casa del Pumarejo llevan luchando en ese frente desde hace casi 20 años. Visito la Casa una tarde de septiembre. Hasta hoy, cada&#8230; <a class="read-more" href="https://bonjourseville.com/es/casa-del-pumarejo/">Leer más</a></p>
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<p>Ahora que los sevillanos nos rasgamos las vestiduras ante la turistización implacable de la ciudad, conviene recordar que los habitantes de la Casa del Pumarejo llevan luchando en ese frente desde hace casi 20 años.</p>



<p>Visito la Casa una tarde de septiembre. Hasta hoy, cada vez que pasaba delante, entraba en el zaguán para admirar su patio, uno de los más bellos de Sevilla, desde la reja. Sergio, miembro de la <a href="https://pumarejo.es/es"> Asociación Casa del Pumarejo </a>, me espera en la plaza y me invita a entrar. El Pumarejo pertenece a la prestigiosa estirpe de casas sevillanas con patio señorial y escudo de armas tallado en la fachada. Sin embargo, ha tenido una evolución completamente diferente a las demás: desde finales del siglo XIX hasta nuestros días, ha funcionado como casa de vecinos. El patio alberga un magnífico revestimiento de azulejos y las columnas son de caoba cubana. La galería del primer piso está pintada de rojo y ocre. A diferencia de los de otras casas de ilustre pasado, es un patio animado, con innumerables macetas primorosamente cuidadas por los vecinos. Actualmente solo el 30% de la casa está en uso. Una señora se asoma a una de las ventanas de arriba. Ha oído voces en el patio. Sergio la tranquiliza: todo está bien. Me explica que es una de las pocas vecinas que sigue viviendo aquí.</p>



<span id="more-2736"></span>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" width="683" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8b-683x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-2726" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8b-683x1024.jpeg 683w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8b-200x300.jpeg 200w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8b-768x1152.jpeg 768w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p>El Pumarejo es un referente en resistencia y lucha contra la especulación. Quisieron transformarlo en hotel, echar a sus vecinos, construir apartamentos … Pero una actividad organizada y decidida tumbó estos proyectos uno a uno. La Asociación tiene diferentes comisiones que cubren todos sus objetivos. La comisión RQR está a cargo de las negociaciones con el Ayuntamiento, propietario de la casa desde 2011 después de un proceso tortuoso. El departamento de comunicación establece y regula los contactos con otras asociaciones, en España y en el extranjero. Muchas se han interesado por las actividades de la Casa, por ejemplo Flamenco en France, en París, que ha mantenido la misma lucha con el ayuntamiento de la capital francesa.</p>



<p>En una esquina del patio, las instalaciones del Centro de Vecinos de Pumarejo acogen las actividades de los muchos grupos que lo componen: grupos de mujeres víctimas de violencia machista, de acogida a inmigrantes&#8230; También hay una biblioteca autogestionada. El Centro también tiene su propia moneda: el puma. Sergio me habla sobre la diversidad de perfiles que participan en este proyecto único en Sevilla: abuelas, okupas, niños … Una rica variedad de perfiles que contribuye a la horizontalidad del proyecto. De hecho, la casa es un auténtico laboratorio, un caldo de cultivo para iniciativas sociales. Una fuente de inspiración contra la mercantilización de la ciudad. Un espejo en el que Sevilla debería mirarse en estos tiempos inciertos.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter"><img loading="lazy" width="683" height="1024" src="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8d-683x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-2738" srcset="https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8d-683x1024.jpeg 683w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8d-200x300.jpeg 200w, https://bonjourseville.com/wp-content/uploads/2020/04/fullsizeoutput_2f8d-768x1152.jpeg 768w" sizes="(max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure></div>
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		<title>El Vizcaíno</title>
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		<dc:creator><![CDATA[alex]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Sep 2014 06:41:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Barrio de la Macarena]]></category>
		<category><![CDATA[Barrios]]></category>
		<category><![CDATA[Calle Feria]]></category>
		<category><![CDATA[Comer]]></category>
		<category><![CDATA[La ciudad]]></category>
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<div style="clear: both; text-align: center;"><a href="http://4.bp.blogspot.com/-oeeOXC3zLX8/VAl4sjJqx5I/AAAAAAAAOko/8Jrd5uj77Bo/s1600/El%2BVizcaino.JPG" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"><img loading="lazy" border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/-oeeOXC3zLX8/VAl4sjJqx5I/AAAAAAAAOko/8Jrd5uj77Bo/s1600/El%2BVizcaino.JPG" height="426" width="640"></a></div>
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<p>&nbsp;Bien dans son jus, ce bar trône depuis des années dans un des quartiers les plus populaires de Séville (Feria-San Juan de la Palma). Sa clientèle brasse habitués de longue date et jeunes branchés en quête d&#8217;authenticité, qui investissent l&#8217;endroit à l&#8217;heure de l&#8217;apéro de midi (vers 13h en Espagne!) pour siroter celle qui est, pour certains, la bière la mieux tirée de Séville. Visite obligatoire le jeudi, après avoir fait les puces de la rue Feria. &nbsp;</p>
</div>
<div>El Vizcaíno, calle Feria, 27</div>
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