{"id":8397,"date":"2024-09-27T22:21:06","date_gmt":"2024-09-27T20:21:06","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=8397"},"modified":"2025-08-30T19:26:44","modified_gmt":"2025-08-30T17:26:44","slug":"flamenco-en-france-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/flamenco-en-france-3\/","title":{"rendered":"Flamenco en France"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando llegu\u00e9 a Par\u00eds, despu\u00e9s de terminar la universidad, el flamenco estaba de moda en la ciudad. Al menos el baile, que se ense\u00f1aba en numerosas escuelas. Exist\u00eda incluso una tienda, en el barrio de Le Marais, donde era posible comprar los zapatos, trajes, mantoncillos y abanicos que se exhib\u00edan en el escaparate. No muy lejos, el cine-restaurante Le latina organizaba todos los lunes una soir\u00e9e sevillanas que atra\u00eda a un abundante p\u00fablico dispuesto a bailar a ritmo de tres por cuatro. Como en la m\u00e1s banal de las historias de emigraci\u00f3n, en mis primeros a\u00f1os en Par\u00eds, acercarme al flamenco me procuraba la sensaci\u00f3n de estar cerca de Sevilla, aunque solo fuera par\u00e1ndome frente a aquel escaparate de la rue Rambuteau. Cre\u00eda ser el primer, y el \u00fanico, emigrante andaluz en la ciudad, por eso sent\u00eda una mezcla de sorpresa y perplejidad cuando descubr\u00eda huellas que demostraban que otros, muchos, hab\u00edan pasado antes que yo. De hecho, aprend\u00ed en breve, Par\u00eds y Andaluc\u00eda nunca hab\u00edan estado demasiado lejos. En Le Latina conoc\u00ed a un curtido bailaor de Sevilla (he olvidado su nombre) que llevaba m\u00e1s de media vida dando clases en Par\u00eds, sin dejar de viajar a Andaluc\u00eda con cierta regularidad. <em>Para trabajar, Par\u00eds; para vivir, Sevilla<\/em>, me dijo una noche. Por aquel entonces, un at\u00edpico lugar en el distrito 20 de la ciudad ya llevaba largo tiempo cultivando el flamenco con rigor y devoci\u00f3n. Flamenco en France tiene su origen nada menos que en 1979, cuando un grupo de aficionados franceses y espa\u00f1oles, entre los que se encontraban Fr\u00e9d\u00e9ric Deval y Francisco de la Rosa, as\u00ed como el fot\u00f3grafo Ren\u00e9 Robert, tuvieron la descabellada idea de crear una asociaci\u00f3n flamenca en la capital de Francia. <\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Empezaron entonces a organizar recitales y encuentros en diferentes salas de Par\u00eds, incluso en el apartamento de uno de ellos en Montmartre. En aquellos primeros a\u00f1os hubo tambi\u00e9n reuniones en una cripta de la iglesia de Saint-Eustache, o en el <em>h\u00f4tel particulier<\/em> de Saint-Aignan, de nuevo en Le Marais. Sin un local propio, el objetivo consist\u00eda en dar a conocer el flamenco entre el p\u00fablico parisino. Los primeros recitales fueron sufragados por los miembros de su propio bolsillo. <\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto me lo cuentan dos mujeres que han formado, o forman, parte de la historia de Flamenco en France: Marie-Catherine Chevrier, presidenta durante 10 a\u00f1os, y Nathalie Garc\u00eda Ramos, hoy encargada de su gesti\u00f3n. Las dos insisten en la decisi\u00f3n y el arrojo de los fundadores de la asociaci\u00f3n, instigadores de una aventura in\u00e9dita hasta entonces en Par\u00eds. Y es que, si el flamenco estaba presente en la ciudad ya en el siglo XIX, pocos proyectos se hab\u00edan caracterizado por tener una programaci\u00f3n cuidada y vocaci\u00f3n de autenticidad. Pero sigamos con la historia. Tras una \u00e9poca de peregrinaci\u00f3n por varias salas de conciertos, Flamenco en France encontr\u00f3 en 1983 la posibilidad de alquilar un local en el passage des Vignoles. Se trataba de un antiguo almac\u00e9n y f\u00e1brica de botones en un pintoresco callej\u00f3n del Par\u00eds obrero, donde varios artistas y artesanos ten\u00edan su taller. En uno de esos talleres, justo al lado de la futura pe\u00f1a, estaba adem\u00e1s -est\u00e1- la sede de la CNT, lugar de encuentro de emigrantes espa\u00f1oles desde los tiempos de la Guerra Civil. Contar con un espacio propio para sus actividades permitir\u00eda a la asociaci\u00f3n reafirmar su intenci\u00f3n de difundir y afianzar la presencia del flamenco en la ciudad. En 1985, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de reformas y adaptaci\u00f3n del espacio -llevadas a cabo por los propios socios-, Flamenco en France abre sus puertas como la primera pe\u00f1a flamenca de Par\u00eds. Toma cuerpo a partir de entonces una programaci\u00f3n estable basada en las clases de baile, cante, toque y comp\u00e1s, as\u00ed como en la celebraci\u00f3n de un recital al mes, a cargo de artistas venidos desde Espa\u00f1a, entre los que estuvieron Farruco (particularmente dif\u00edcil en sus exigencias, seg\u00fan me cuentan) o Jos\u00e9 Menese. Hoy, con m\u00e1s de 40 a\u00f1os de historia, la instituci\u00f3n ha tejido una tupida red de contactos dentro del mundillo flamenco andaluz, por lo que son muchos los artistas que la visitan con relativa frecuencia.  <\/p>\n\n\n\n<p>Pero, un momento: \u00bfflamenco en Par\u00eds? A priori -y echando mano de unos cuantos t\u00f3picos-, nada m\u00e1s incompatible. El fuego y el hielo, el desgarro y el distanciamiento. Nathalie Garc\u00eda me habla entonces de esos socios que empiezan viniendo solos a los conciertos, atra\u00eddos por la m\u00fasica de manera espont\u00e1nea, sin haber tenido ninguna introducci\u00f3n al flamenco. Otros lo hacen tras haber tomado sus primeras lecciones de baile. Algunos, despu\u00e9s del recital, prolongan la velada con un vaso de vino -el bar est\u00e1 cerrado durante la actuaci\u00f3n- y una charla, incluso con algunos cantes improvisados. El ambiente no difiere entonces demasiado del que se respira en una pe\u00f1a andaluza. <\/p>\n\n\n\n<p>-Pero supongo que el ambiente en la sala en m\u00e1s fr\u00edo que en Andaluc\u00eda, se\u00f1alo. Una parte muy importante de un recital flamenco reside en la participaci\u00f3n del p\u00fablico a trav\u00e9s de exclamaciones y jaleos hacia los artistas. \u00bfEl parisino sabe en qu\u00e9 momento hay que soltar un ol\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p> -\u00bfLo sabes t\u00fa por ser de Sevilla?<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento recuerdo el estupendo libro de Gerhard Steingress, <em>Y Carmen se fue a Par\u00eds<\/em>, esclarecedor estudio sobre el importante papel de la ciudad en la conformaci\u00f3n de eso que hoy llamamos flamenco. Steingress saca del olvido a numerosos cantaores, bailaoras y guitarristas que trabajaron en la capital francesa y que idearon formas que atravesaron los Pirineos para, como en un espejo, acabar por incorporarse al repertorio del cante y el baile. \u00bfSole\u00e1 de la Rive gauche? \u00bfBuler\u00edas de Montmartre? Unos d\u00edas m\u00e1s tarde, Marie-Catherine me habla de cuando trajo a Pilar L\u00f3pez a Par\u00eds. Atravesando uno de los interminables pasillos del metro, la m\u00edtica bailarina se marc\u00f3 unos pasos para comprobar la ac\u00fastica del lugar. Sin duda, el flamenco siempre ha formado parte de esta ciudad, con \u00e9pocas de mayor o menor florecimiento. Los barrios de Saint-Denis y de Belleville recibieron desde principios del siglo XX intensas oleadas de emigraci\u00f3n espa\u00f1ola. Resulta f\u00e1cil imaginar que por las ventanas de sus casas se escapar\u00edan en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n cantes y palmas. Y qu\u00e9 decir de los numerosos artistas franceses -pintores, fot\u00f3grafos, cineastas- que han tomado el flamenco como fuente de inspiraci\u00f3n (y que tanto protagonismo ten\u00edan en aquella maravillosa exposici\u00f3n, <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.museoreinasofia.es\/exposiciones\/noche-espanola-flamenco-vanguardia-cultura-popular-1865-1936\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.museoreinasofia.es\/exposiciones\/noche-espanola-flamenco-vanguardia-cultura-popular-1865-1936\" target=\"_blank\">La noche espa\u00f1ola<\/a><\/em>, que el Reina Sof\u00eda organiz\u00f3 en 2008). Por mi parte, aunque en el instituto ya escuchaba a Camar\u00f3n y a Lole y Manuel, fue en Par\u00eds donde comenc\u00e9 a aplicarme en el estudio y aprecio de las formas del cante. El flamenco, el de verdad, me serv\u00eda para reforzar mi v\u00ednculo con Sevilla -un v\u00ednculo que tem\u00eda perder-, pero sobre todo, me sirvi\u00f3, con otros elementos variopintos, para confeccionarme el traje de espa\u00f1ol que, sent\u00eda en aquella \u00e9poca, necesitaba para encajar en mi nueva vida. Un traje adornado de algunos t\u00f3picos, como no pod\u00eda ser de otro modo. Y aun as\u00ed, un traje que fabriqu\u00e9 con toda la sinceridad de la que era capaz. En la <em>chambre de bonne<\/em> que una familia de la gran burgues\u00eda francesa me alquilaba en el distrito 8, escuchaba los cantes con aplicaci\u00f3n, decidido a ser capaz de reconocer la diferencia entre una seguiriya y una sole\u00e1, entre el cante de Triana y el de Jerez. Llegu\u00e9 a alcanzar cierto nivel de conocimiento en la materia -que aun poseo, quiero creer- y, cuanto m\u00e1s profundizaba, mayor era el disfrute y la emoci\u00f3n, y mayor tambi\u00e9n el agrado que aquella imagen de m\u00ed mismo me procuraba. No siempre nuestros gustos nos eligen; a menudo somos nosotros quienes los buscamos, como se busca una camisa que nos quede bien. <\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, de las <em>espagnolades<\/em> y los espect\u00e1culos con casta\u00f1uelas y mantillas tan al gusto del franc\u00e9s, presentes en los escenarios parisinos durante d\u00e9cadas, hoy la actividad flamenca de la ciudad se define por la vanguardia de los artistas que copan el cartel de las dos bienales existentes (una en el teatro de Chaillot, otra en el de la Villette) o que act\u00faan a lo largo del a\u00f1o, cuyas propuestas consiguen la adhesi\u00f3n del p\u00fablico. Voraz consumidor de las \u00faltimas tendencias, al parisino le gusta verse como adalid de la ruptura y la modernidad. Quiz\u00e1s por ello el flamenco heterodoxo tenga menos predicamento en los escenarios de la ciudad. Ah\u00ed es precisamente donde la labor de Flamenco en France adquiere todo su valor en un lugar como este: sin renegar de la vanguardia, la pe\u00f1a siempre se ha esmerado en poner el foco en las formas tradicionales del flamenco. <\/p>\n\n\n\n<p>Nathalie termina:<\/p>\n\n\n\n<p>-Cuando vienen la primera vez, muchos artistas espa\u00f1oles no saben d\u00f3nde van a actuar, si en una sala de conciertos, en un tablao&#8230; Suelen quedarse sorprendidos de que un lugar como Flamenco en France exista en Par\u00eds. La mayor\u00eda elogian el silencio durante el recital, el respeto del p\u00fablico, algo menos frecuente, al parecer, en las pe\u00f1as de Espa\u00f1a&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Flamenco en France tiene hoy 400 socios y ha conseguido que el Ayuntamiento de Par\u00eds se haga con la propiedad del local, garantizando as\u00ed un alquiler justo y razonable, lejos de los obscenos precios que se manejan en el mercado inmobiliario de la ciudad. <\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.flamencoenfrance.fr\">www.flamencoenfrance.fr<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/08160ADA-B00B-43D4-97A4-2688021C8B79-1.heic\" alt=\"\" class=\"wp-image-8398\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG_4864-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8402\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG_4864-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG_4864-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG_4864-1152x1536.jpeg 1152w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG_4864-1536x2048.jpeg 1536w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG_4864-360x480.jpeg 360w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG_4864-scaled.jpeg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/B9F1C2BC-8F5C-42F9-9B6D-C414188D8D97.heic\" alt=\"\" class=\"wp-image-8356\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/1D8F036F-CF05-4981-9622-4F15CAA8313F.heic\" alt=\"\" class=\"wp-image-8366\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/FAE729A8-800A-4903-873A-49407895ED45.heic\" alt=\"\" class=\"wp-image-8360\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/66AB0FE5-5800-4433-BD78-4A62BDBBF599.heic\" alt=\"\" class=\"wp-image-8358\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando llegu\u00e9 a Par\u00eds, despu\u00e9s de terminar la universidad, el flamenco estaba de moda en la ciudad. 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