{"id":7761,"date":"2024-03-02T09:34:45","date_gmt":"2024-03-02T08:34:45","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=7761"},"modified":"2024-03-14T22:16:24","modified_gmt":"2024-03-14T21:16:24","slug":"un-pequeno-grand-tour-andaluz-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/un-pequeno-grand-tour-andaluz-final\/","title":{"rendered":"Un peque\u00f1o Grand Tour andaluz (Final)"},"content":{"rendered":"\n<p>Mi madre siempre se hab\u00eda negado a que yo condujera cuando \u00edbamos juntos a alg\u00fan lugar. Ten\u00eda que conducir ella -lo cual, en el fondo, me conven\u00eda, pues de esa manera pod\u00eda dedicarme a mirar el paisaje o a leer el peri\u00f3dico. Aunque nunca hemos hablado del motivo de su rechazo, puedo imaginar que desconfiaba de mi pericia como conductor, algo comprensible respecto a alguien que no tiene coche -innecesario en Par\u00eds- y que por lo tanto no lo maneja casi nunca. El caso es que hace unos meses cambi\u00f3 de parecer, y ahora me deja llevar su Peugeot cuando viajamos, de modo que soy yo quien conduce durante la mayor parte de nuestros desplazamientos en este breve periplo andaluz. Llegamos a Antequera al caer la tarde. El hotel que he reservado se encuentra en los montes que rodean la ciudad, por lo que para acceder a \u00e9l es necesario tomar escarpadas carreteras de sinuoso trazado. Un reto para alguien como yo que, repito, no est\u00e1 acostumbrado a tratar con el embrague y las marchas, que tiene p\u00e1nico a que el coche se le vaya hacia atr\u00e1s en una cuesta. Precisamente subiendo una, me cuesta gestionar el veh\u00edculo para que el cansado motor ascienda la pendiente, mientras mi madre no deja de darme instrucciones sobre c\u00f3mo hacer. Yo empiezo a ponerme nervioso, la tensi\u00f3n sube entre los dos hasta que, enfadado, en un arranque pueril, paro en seco, echo el freno de mano, salgo del veh\u00edculo y le digo que, si tanto sabe, tome ella el volante. Se dir\u00eda que somos una pareja. Cuando llegamos al hotel (yo de conductor), despu\u00e9s de tomar una ducha, vuelvo a pensar que, neg\u00e1ndose durante a\u00f1os a dejarme conducir -y yo aceptando esa negativa-, tal vez mi madre se hab\u00eda opuesto inconscientemente al paso del tiempo, a la evidencia de que yo, su hijo, pod\u00eda realizar una actividad de adulto, esto es, llevar un coche.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta noche cenamos en Arte de Cozina, el estupendo restaurante de Charo Carmona en el centro de la ciudad. Como hace un par de d\u00edas, cuando estuvimos en la pe\u00f1a flamenca de Palma del R\u00edo, la chimenea est\u00e1 encendida, y aunque esta vez no estamos sentados junto a ella, su presencia crea de nuevo la sensaci\u00f3n de estar en un refugio amable y acogedor, nosotros dentro, la ciudad y el fr\u00edo -una ciudad desconocida- fuera. A trav\u00e9s de la enorme cristalera que separa la cocina del comedor vemos a la famosa cocinera ensimismada en la preparaci\u00f3n de los platos. Mi madre ha pedido manitas de cerdo, yo albondigas de cecial y langostinos. <\/p>\n\n\n\n<p>Antequera predice el oriente andaluz. Su abrupto paisaje y sus construcciones de ladrillo y piedra tienen algo de emboscada, tan diferente a la dilatada suavidad del valle del Guadalquivir. El cielo est\u00e1 encapotado en esta ma\u00f1ana de principios de enero. Visitamos la iglesia del Carmen, con su alucin\u00f3geno altar barroco, y el Museo de la Ciudad, donde vive el famoso Efebo -en 2023 visit\u00e9 Agde, ciudad del sur de Francia que ha convertido a su propio Eph\u00e8be, una escultura con similares caracter\u00edsticas a las del de Antequera, en reclamo para los visitantes: solo puedo decir que un abismo separa a los dos muchachos de bronce, siendo el andaluz infinitamente m\u00e1s hermoso. Mi madre me transmiti\u00f3 desde peque\u00f1o el inter\u00e9s por la cultura, por eso nuestras charlas, y las actividades que hacemos juntos, suelen girar en torno a los libros, la m\u00fasica o el arte. Atesoro esos momentos con ella, en caf\u00e9s, librer\u00edas y museos, como una riqueza sin precio. Sin embargo, esto no siempre fue as\u00ed. Durante mi adolescencia y juventud me pareci\u00f3 -err\u00f3neamente- que aquella incitaci\u00f3n a cultivarse, las conversaciones sobre cine y literatura en las comidas, serv\u00eda para frenar la expresividad emocional que yo quer\u00eda y necesitaba por su parte. En mi casa no se cantaban villancicos, se escuchaban las Cantatas de Bach. A\u00f1os m\u00e1s tarde, ya en Par\u00eds, mi psic\u00f3loga me hizo apreciar la suerte de haber crecido en un hogar donde se estimulaba la actividad art\u00edstica e intelectual, lo que no ten\u00eda nada que ver, me explic\u00f3, con el hecho de que existieran ciertas carencias afectivas. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante el almuerzo en Antequera, cuando el camarero nos sirve de postre el famoso bienmesabe, una familia con dos ni\u00f1os se instala en la mesa de al lado (nosotros hemos almorzado pronto). Los peque\u00f1os llenan al momento el restaurante de risas y agitaci\u00f3n, como cuando mi madre y yo desayunamos en la cocina, solos y en silencio, cada uno en su lectura, y escuchamos a los hijos de los vecinos jugando en el jard\u00edn de al lado. En esos momentos, \u00bfecha ella de menos la presencia de ni\u00f1os en la familia? Cuando critico la ceguera de las parejas que se empe\u00f1an en reproducirse en un mundo que llega a su final, \u00bfno estoy quiz\u00e1s hurgando en su frustraci\u00f3n porque nunca ser\u00e1 abuela -aunque ella jam\u00e1s haya evocado tal sentimiento? Me hago estas preguntas mientras observo a los j\u00f3venes padres ocuparse de sus hijos, sin sentir, todo hay que decirlo, el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s por estar en su lugar. Mi madre y yo salimos al fin del restaurante y cogemos el coche para volver al hotel a descansar un rato. Conduzco yo. Antes de arrancar, meto un CD en el lector y avanzo las pistas hasta que suena <em>Deeper and deeper<\/em> (vivo en un eterno revival <em>madonnista<\/em>). <\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 es esto?, pregunta, algo contrariada por tener que escuchar un estilo de m\u00fasica en las ant\u00edpodas de sus gustos.<\/p>\n\n\n\n<p>-Esta es mi segunda madre, respondo con una media sonrisa, recordando que las dos tienen la misma edad, y que mi madre comparte nombre con la hija de la artista.<\/p>\n\n\n\n<p>-Menuda hortera, dice mientras se abrocha el cintur\u00f3n de seguridad, y ahora mi sonrisa se abre por completo.  <\/p>\n\n\n\n<p>El coche se interna por los campos de olivos que rodean Antequera, entre lomas y riscos de color pardo. Mi madre y yo viajamos sin decir nada, como solemos, conscientes -al menos yo- del equilibrio en el que nuestra relaci\u00f3n se ha instalado de un tiempo a esta parte. No solo la incomprensi\u00f3n y el deseo de cambiar al otro se han atenuado. Quiz\u00e1s la caracter\u00edstica decisiva en este momento de gracia que vivimos, en esta edad de oro de nuestra historia, ata\u00f1a m\u00e1s al f\u00edsico que a la afectividad. Nuestros cuerpos est\u00e1n compensados, ambos todav\u00eda \u00e1giles, con la energ\u00eda suficiente para emprender un largo paseo por el centro de Sevilla o un viajecito por los pueblos de Andaluc\u00eda. En lo alto de una colina, vemos que el d\u00eda se est\u00e1 despejando poco a poco, tan solo algunas nubes coronan las casas y torrecillas de Antequera, que se va alejando en el retrovisor. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"550\" height=\"353\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/m-deeper-number-one-club-3.jpg.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7816\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/m-deeper-number-one-club-3.jpg.jpg 550w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/m-deeper-number-one-club-3.jpg-300x193.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption>Madonna en el v\u00eddeo musical de <em>Deeper and deeper.<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3747-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7818\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3747-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3747-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3747-1152x1536.jpeg 1152w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3747-1536x2048.jpeg 1536w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3747-360x480.jpeg 360w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3747-scaled.jpeg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3704-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7822\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3704-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3704-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3704-1152x1536.jpeg 1152w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3704-1536x2048.jpeg 1536w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3704-360x480.jpeg 360w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3704-scaled.jpeg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3726-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7824\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3726-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3726-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3726-1152x1536.jpeg 1152w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3726-1536x2048.jpeg 1536w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3726-360x480.jpeg 360w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3726-scaled.jpeg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3698-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7826\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3698-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3698-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3698-1152x1536.jpeg 1152w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3698-1536x2048.jpeg 1536w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3698-360x480.jpeg 360w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_3698-scaled.jpeg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi madre siempre se hab\u00eda negado a que yo condujera cuando \u00edbamos juntos a alg\u00fan lugar. 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