{"id":7283,"date":"2023-10-12T18:24:07","date_gmt":"2023-10-12T16:24:07","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=7283"},"modified":"2023-10-14T15:43:44","modified_gmt":"2023-10-14T13:43:44","slug":"libreros-de-sevilla-miau","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/libreros-de-sevilla-miau\/","title":{"rendered":"Libreros de Sevilla: Antonio Bosch"},"content":{"rendered":"\n<p>Mi experiencia de Sevilla es particular. Me cri\u00e9 en la ciudad, estudi\u00e9 en su Universidad y despu\u00e9s la abandon\u00e9 para instalarme en Par\u00eds. A pesar de que vuelvo a ella con frecuencia durante varios d\u00edas, sigo su actualidad desde la distancia, a trav\u00e9s de la prensa, de conversaciones telef\u00f3nicas. Mi visi\u00f3n est\u00e1 compuesta de diversos materiales, algunos recogidos en mis estancias, o guardados en mis recuerdos, otros moldeados a partir de lo le\u00eddo y escuchado desde Francia. Sin duda se trata de una imagen sincopada, llena de interferencias. Sevilla me llega desde lejos, yo debo ir acomodando en mis esquemas mentales la informaci\u00f3n que recibo, la evoluci\u00f3n de la ciudad, sus problemas y conflictos. De un tiempo a esta parte el cuadro resulta bastante descorazonador: librer\u00edas que mueren, el Festival de Cine anulado, el Lope de Vega cerrado, Halloween, los Grammy latinos, Canal Sur, el f\u00fatbol&#8230; El casco hist\u00f3rico devorado por la f\u00e1brica del turismo -eso s\u00ed lo sufro durante mis visitas. Abrumado por este panorama, tal vez dramatizando en exceso, el esnob colmado de privilegios que soy enumera entonces los lugares en los que, cual refugios, guarecerme de la fea deriva por la que se desliza la ciudad: la casa de mi madre, sin duda; el \u00e1tico de mi amigo Pablo; algunos bares; las librer\u00edas, por supuesto; ciertas iglesias; los talleres de artesan\u00eda. El taller de la sombrerera Patricia Buffuna, donde hoy me encuentro. <\/p>\n\n\n\n<p>En el barrio de San Juli\u00e1n, este hermoso espacio hace convivir con gracia una sombrerer\u00eda con una librer\u00eda de viejo, cuyas estanter\u00edas alcanzan el techo. Hoy vengo a charlar con Antonio, el otro ocupante del lugar, librero de olfato exquisito y perfil bajo, el gran hombre detr\u00e1s de una gran mujer. \u00abAntonio es mejor sombrerero que yo\u00bb, reconoce Patricia sin complejos. \u00ab\u00c9l es muy manual, tiene mucha t\u00e9cnica\u00bb. Hace tiempo que comprend\u00ed que los dos, Patricia y Antonio, son como esos personajes de los juegos de cartas (reina, rey, paje, caballero) desdoblados en dos mitades iguales, dos cabezas, cuatro brazos, cada uno orientado a uno de los extremos del naipe. No por compartir rasgos de personalidad, sino porque uno va descubriendo que en ellos el oficio de librero y el de sombrerera se diluyen en una frontera porosa, hasta el punto de percibir un decidido paladar literario en Patricia y una destreza manual firme y precisa en Antonio. La entrevista fijada con \u00e9l se convierte as\u00ed de forma natural en una conversaci\u00f3n a tres, sentados frente el gran espejo que preside el taller. Afortunadamente tengo delante a una pareja en las ant\u00edpodas de cualquier modelo caduco, tedioso. Se dir\u00eda que se trata m\u00e1s bien de dos colegas unidos por afinidades est\u00e9ticas, y \u00e9ticas, embarcados de la mano en el descubrimiento y la experimentaci\u00f3n. \u00abNuestra historia se fragu\u00f3 en las librer\u00edas, concretamente en las que estaban en el barrio de Santa Cruz: Renacimiento, Trueque, regentada por la madre de Patricia, y Antonio Castro. Los dos pertenec\u00edamos a aquel c\u00edrculo desaparecido por completo, inconcebible hoy en d\u00eda. Yo viv\u00ed los \u00faltimos coletazos de una Sevilla que ya ha muerto, divertida, de precios asequibles\u00bb, recuerda Antonio, nacido en Valencia. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Trabajaste varios a\u00f1os como fot\u00f3grafo antes de trasladarte a Sevilla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, en Valencia era fot\u00f3grafo, de publicidad, de eventos&#8230; En Sevilla entr\u00e9 en contacto con el mundo del libro antiguo y me gust\u00f3. Siempre me ha atra\u00eddo lo a\u00f1ejo, los objetos de anta\u00f1o, el buen hacer a la hora de confeccionarlos, la calidad de los materiales. Tambi\u00e9n me encanta el papel, la impresi\u00f3n. Supongo que todos esos elementos, esa querencia, me llevaron al libro de viejo. Quiz\u00e1s lo haya heredado de mi familia, donde tambi\u00e9n existe aprecio por las cosas de otras \u00e9pocas. De ni\u00f1o pasaba los veranos con mi abuela, que ten\u00eda una peque\u00f1a pinacoteca en su casa de J\u00e1vea, adem\u00e1s de algunas antig\u00fcedades. Tuve una infancia bastante libre, a mi aire. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las infancias solitarias son propicias a la lectura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No tuve una ni\u00f1ez especialmente solitaria, s\u00ed libre, sin demasiadas normas, quiz\u00e1s bohemia. Creo que empec\u00e9 a leer porque en mi casa se le\u00eda mucho. Yo comenc\u00e9 por la poes\u00eda, que me encantaba.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/0D34F498-76E6-4718-851E-0B8666D6ADCB-683x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7495\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/0D34F498-76E6-4718-851E-0B8666D6ADCB-683x1024.jpeg 683w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/0D34F498-76E6-4718-851E-0B8666D6ADCB-200x300.jpeg 200w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/0D34F498-76E6-4718-851E-0B8666D6ADCB-768x1152.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/0D34F498-76E6-4718-851E-0B8666D6ADCB-1024x1536.jpeg 1024w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/0D34F498-76E6-4718-851E-0B8666D6ADCB-1365x2048.jpeg 1365w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/0D34F498-76E6-4718-851E-0B8666D6ADCB-scaled.jpeg 1707w\" sizes=\"(max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un librero debe leer mucho, \u00bfno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En principio, deber\u00eda. Sin embargo son pocos los que cumplen ese precepto. Pasamos mucho tiempo manejando libros y al terminar la jornada apetece tener otra cosa entre las manos. Yo leo sobre todo en vacaciones. Con todo, pienso que el tiempo dedicado a la lectura fluct\u00faa mucho a lo largo de la vida, como el dedicado a salir, a hacer deporte, a buscar el contacto humano. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDe todas formas, el mundillo del libro antiguo difiere mucho del nuevo\u00bb, interviene Patricia. \u00abEllos no compran pensando en leer, ni en revender, compran para poseer el objeto libro. El placer est\u00e1 en la b\u00fasqueda, en el rastreo o en el descubrimiento fortuito de nuevos hallazgos. Y en la acumulaci\u00f3n tambi\u00e9n. El libro se convierte en una especie de fetiche, de trofeo que se venera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un fetiche est\u00e1 cargado de poder.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Suelo comprar lotes de libros puestos en venta por alguna familia, por ejemplo tras un fallecimiento. La transacci\u00f3n reviste cierto nivel de intimidad porque se trata de objetos que han acompa\u00f1ado horas de lectura, de reflexiones y emoci\u00f3n. Hojear los libros y encontrar notas, frases subrayadas, p\u00e1ginas marcadas, alguna mancha, produce a veces la sensaci\u00f3n de penetrar en el pensamiento o en la afectividad de esa persona. En ese sentido, algunos ejemplares parecen estar llenos de vida, casi podr\u00edan hablar a trav\u00e9s de la rugosidad del papel, del olor, hasta del suave crujir que emiten al abrirlos. A veces encuentro incluso alg\u00fan papelito inserto entre las p\u00e1ginas con una frase garabateada. Uno se pregunta por qu\u00e9 tal frase llam\u00f3 la atenci\u00f3n del lector en aquel momento, por qu\u00e9 decidi\u00f3 marcarla, con qu\u00e9 intenci\u00f3n. \u00bfPara poder encontrarla m\u00e1s tarde? \u00bfPara hacer suyo el texto a trav\u00e9s del subrayado? Por esta raz\u00f3n  nunca revelo el origen de mis compras, en qu\u00e9 casa he comprado tal o cual libro. Es una cuesti\u00f3n de respeto al acto tan \u00edntimo de leer, y al de desprenderse del libro en cuesti\u00f3n una vez terminada su lectura.  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entonces una biblioteca habla de la persona que la ha constituido a lo largo de los a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto. Seg\u00fan mi experiencia, las buenas bibliotecas suelen ser obra de gente encantadora y educada. Tambi\u00e9n se producen casos extra\u00f1os de magn\u00edficas colecciones constituidas por personas que no han le\u00eddo uno solo de los libros que las componen. Con los a\u00f1os desarrollan un olfato certero a la hora de a\u00f1adir nuevos t\u00edtulos, compensando cualquier exceso, tapando las carencias como se llenan los huecos de un puzzle. Es un juego que ocupa toda una vida y que, adem\u00e1s, otorga prestigio. En el otro extremo, hace poco un catedr\u00e1tico de la Universidad me ha regalado un lote de libros de su \u00e9poca de estudiante. Este se\u00f1or creci\u00f3 en el seno de una familia humilde, imagino que la compra de aquellos manuales para la facultad supuso un gasto considerable. Por eso, los libros est\u00e1n todos primorosamente forrados, como objetos de valor, y los subrayados parecen hechos con suma delicadeza, casi rozando el papel. <\/p>\n\n\n\n<p>Patricia: \u00abSi formar una buena biblioteca se ha considerado siempre la obra, el reflejo de las diferentes etapas de una vida, me pregunto qu\u00e9 ocupa hoy ese papel. \u00bfLas publicaciones en Instagram?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Precisamente, \u00bfc\u00f3mo es vuestra biblioteca personal?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos pocos libros en casa, por falta de espacio. Adem\u00e1s somos bastante an\u00e1rquicos. <\/p>\n\n\n\n<p>Patricia vuelve a intervenir para hablar de su pasi\u00f3n, ya algo deste\u00f1ida, por Bola\u00f1o, de su preferencia por la literatura anglosajona, de su dificultad a la hora de leer poes\u00eda (excepto a Gil de Biedma). \u00abAntonio habla mucho mejor que yo, por eso entiende tan bien la poes\u00eda\u00bb, sentencia. Pero Antonio no est\u00e1 de acuerdo y los dos saborean entonces una chispeante discusi\u00f3n por saber qui\u00e9n tiene m\u00e1s vocabulario, qui\u00e9n maneja la gram\u00e1tica con mayor precisi\u00f3n, se interrumpen, se expresan con atropello, por un momento ajenos a mi presencia. Patricia me aclara: \u00abA m\u00ed me interesan las historias, yo busco personajes y situaciones. El estilo est\u00e1 en segundo plano. Despu\u00e9s me obsesiono por un autor y me sumerjo en su biograf\u00eda y en su obra hasta lo m\u00e1s hondo. Tal vez por romanticismo, porque vivimos de prestado las vidas de otros, o quiz\u00e1s porque esas vidas a\u00f1aden textura a la nuestra, que a menudo se queda tan corta\u00bb. Sentado ante el gran espejo del taller, aprovecho esta reflexi\u00f3n de Patricia para confesar que \u00faltimamente solo me apetece estar tumbado con un libro abierto entre las manos, v\u00eda perfecta para dar esquinazo a esta rutina que cada d\u00eda nos lastra, al contacto humano que tan agotador puede llegar a ser. Leer para huir, y en la escapada encontrar m\u00e1s vida, darle a la existencia una densidad de la que carec\u00eda. Antonio me muestra entonces algunos libros especiales: una edici\u00f3n del Quijote de 1900, una vida de Napole\u00f3n de 1907, un atlas de anatom\u00eda franc\u00e9s bellamente ilustrado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY qui\u00e9n compra este tipo de libros en Sevilla?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed ha habido muy buenos bibli\u00f3filos, aunque actualmente quedan pocos. La edad media de los compradores ha subido mucho, algunos han muerto, o han completado su colecci\u00f3n, o tienen menos espacio. El caso es que hay pocos j\u00f3venes en el sector. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfUna ciudad tan orientada al pasado como esta, tan apegada a las esencias, no tendr\u00eda que mostrar una sensibilidad particular por el libro antiguo?, me pregunto mientras hojeo los ejemplares que Antonio me pasa. \u00bfNo deber\u00eda existir en Sevilla una floreciente red de librer\u00edas de viejo -o de lance, t\u00e9rmino po\u00e9tico donde los haya (\u00bflance de negociar la compra-venta?, \u00bfde desprenderse de los libros?)? Pienso entonces que la tendencia de Sevilla hacia la tradici\u00f3n se limita quiz\u00e1s a los objetos de adorno (dom\u00e9stico, religioso, personal, folcl\u00f3rico), al placer est\u00e9tico, dejando el intelectual en segundo plano. Sevilla, ciudad del ojo que mira, que se deleita en la imagen. Pero la belleza del libro antiguo se reparte entre el continente, con esas hermosas ediciones, y el contenido, entre exterior e interior. Y me viene al recuerdo la divisa que la pareja formada por Patricia y Antonio, la sombrerera y el librero, han utilizado en su aventura en com\u00fan: <em>Antes la cabeza que el sombrero<\/em>. \u00bfLa ciudad invierte m\u00e1s en el segundo que en la primera? Antonio parece leerme la mente: \u00abNo olvidemos que este tipo de ejemplares tienen una enorme carga decorativa. De hecho, he llegado a vender colecciones enteras solo porque el color de la encuadernaci\u00f3n encajaba en el sal\u00f3n de alguna casa de post\u00edn. El libro tiene esa doble vertiente. A m\u00ed encantan ciertas ediciones antiguas, sumamente sobrias y elegantes, por ejemplo las de Oxford University Press de los a\u00f1os 40 o 50. Otra vez la belleza, la excepcionalidad del objeto, como dec\u00edamos antes\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEntonces un libro antiguo es un mero objeto decorativo? \u00bfYa no puede desempe\u00f1ar su funci\u00f3n original?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Claro que puede. El libro es longevo por naturaleza, puede prestar servicio durante a\u00f1os. Uno puede leerlos siglos despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n. Instagram morir\u00e1, el libro permanecer\u00e1. <\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/libreria_sombrereria\/?hl=es\">@libreria_sombrereria <\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/33395983-A70D-41DE-8232-5BC0F5847227-1024x683.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7472\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/33395983-A70D-41DE-8232-5BC0F5847227-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/33395983-A70D-41DE-8232-5BC0F5847227-300x200.jpeg 300w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/33395983-A70D-41DE-8232-5BC0F5847227-768x512.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/33395983-A70D-41DE-8232-5BC0F5847227-1536x1024.jpeg 1536w, 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A pesar de que vuelvo a ella con frecuencia durante varios d\u00edas, sigo su actualidad desde la distancia, a trav\u00e9s de la&hellip; <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/libreros-de-sevilla-miau\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7470,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[2],"tags":[116],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7283"}],"collection":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7283"}],"version-history":[{"count":182,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7283\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7503,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7283\/revisions\/7503"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}