{"id":4761,"date":"2021-01-28T17:31:08","date_gmt":"2021-01-28T16:31:08","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=4761"},"modified":"2021-03-16T11:10:18","modified_gmt":"2021-03-16T10:10:18","slug":"ramitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/ramitos\/","title":{"rendered":"Ramitos"},"content":{"rendered":"\n<p>Sevilla es una ciudad de flores aunque la gente no tiene costumbre de llevarlas a casa. Las flores adornan los jardines, los balcones y los altares de las iglesias. Tambi\u00e9n se encuentran en las met\u00e1foras y en las canciones dedicadas a la ciudad. El sevillano gasta poco dinero en flor. Quiz\u00e1s no entiende pagar por algo bello pero destinado a marchitarse en poco tiempo. A lo mejor tiene bastante con la explosi\u00f3n de la primavera y la Semana Santa. Este compleja relaci\u00f3n flor-ciudad tiene su reflejo en la historia de Ramitos. \u00abAhora se vende m\u00e1s que antes, sin llegar al volumen que se factura en otros pa\u00edses de Europa. La gente ha viajado y se ha tra\u00eddo h\u00e1bitos que ya exist\u00edan en otros lugares. Antes la flor cortada era un art\u00edculo de lujo, solo al alcance de las familias pudientes, de los hoteles, de las hermandades. En Sevilla, las flores iban en maceta, que se compraban en los viveros y se colgaban en los patios y en los balcones. Eso s\u00ed ha existido siempre\u00bb. Manuel Ramos es el pen\u00faltimo eslab\u00f3n de esta saga de floristas que lleva obrando en el entorno de la Encarnaci\u00f3n desde los a\u00f1os 20. Su hija, Mar\u00eda, ya ha aceptado el testigo y atiende en el peque\u00f1o local que la familia regenta en la esquina de Jos\u00e9 Gestoso con Misericordia.<\/p>\n\n\n\n<p>El abuelo Manuel lleg\u00f3 a Sevilla, de la provincia de C\u00e1diz, no se sabe cu\u00e1ndo. Personaje misterioso, su esp\u00edritu alegre y emprendedor ha quedado sin embargo en las cr\u00f3nicas del antiguo mercado de la Encarnaci\u00f3n, donde cogi\u00f3 un puesto de flores en 1920. Su hijo se hizo cargo del negocio, y del apodo <em>Ramitos<\/em>, a los 19 a\u00f1os. \u00abMi abuelo se abastec\u00eda en las huertas de la ciudad; los viveros no exist\u00edan en aquella \u00e9poca. La Macarena, por ejemplo, fue hasta hace un siglo barrio de hortelanos y jardines. Mi padre ya conoci\u00f3 la producci\u00f3n que llegaba de fuera: primero de Barcelona y Granada; luego de Almer\u00eda. La oferta era bastante limitada, sujeta a las temporadas: clavellinas y claveles, rosas, gladiolos, crisantemos, an\u00e9monas. Despu\u00e9s lleg\u00f3 Chipiona y se hizo con el mercado\u00bb. A principios de los 70, la familia se instala en un kiosco detr\u00e1s del mercado, que aun sigue ah\u00ed. \u00abMi padre viv\u00eda entregado a su trabajo. Lleg\u00f3 a ocuparse de 25 hermandades. Se pasaba el d\u00eda entero recorriendo las iglesias de la ciudad, haciendo las entregas. Le llev\u00e1bamos el almuerzo y se lo com\u00eda de pie, en una tabla que colocaba encima de un contenedor. Con todo, entonces el trabajo ten\u00eda un cariz m\u00e1s humano, m\u00e1s pr\u00f3ximo a la gente. Yo me pasaba muchas horas en el kiosco y recuerdo, por ejemplo, las charlas con los tenderos del mercado. Hoy no hay tiempo para esos momentos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En un reportaje publicado en el diario <em>Ahora<\/em> en 1935, Manuel Ch\u00e1ves Nogales escribe: \u00abEn Sevilla no hay m\u00e1s que dos o tres floreros que sean capaces de poner como es debido la canastilla de un paso. Uno de ellos es el jardinero del hospital de la Caridad. Estos artistas de la flor se hacen cargo del paso la madrugada anterior a la salida de la cofrad\u00eda. (&#8230;) Con el ramo de flores en la mano, y a veces con un min\u00fasculo capullito de azahar entre el pulgar y el \u00edndice, el artista de la flor, frente al paso, mira y remira, se acerca, se retira, ladea la cabeza, gui\u00f1a los ojos, sube, baja y se abstrae, como un iluminado, antes de poner la breve pincelada de una flor\u00bb. \u00bfEs el florista un artista? En Francia se les considera artesanos (<em>artisan&nbsp;fleuriste<\/em>). \u00abNo es igual vender flores que hacer creaciones florales. Vestir un paso, una iglesia o simplemente un sal\u00f3n requiere sensibilidad y creatividad. Mi abuelo y mi padre fueron autodidactas, se formaron a base de observaci\u00f3n y de criterio. Mi hija y yo ya estudiamos en la Escuela de Arte Floral de Madrid y en la de Bollullos. El oficio de florista ha evolucionado, se ha sofisticado con el tiempo. Antes era mucho m\u00e1s duro, m\u00e1s f\u00edsico\u00bb. Levantar el monte de flores de un paso de Semana Santa era anta\u00f1o un trabajo de Titanes. Las flores se clavaban en un amasijo hecho con pasto de cerezas, esto es, con las ramas, tallos y hojas que guardaban la frescura de esta fruta durante su transporte en verano y que, para primavera, hab\u00edan tenido tiempo de secarse. Bien compactada, esta materia vegetal se moldeaba y se reten\u00eda al paso pas\u00e1ndole por encima varias filas de alambres. Este era el soporte del monte, en el que se hincaban los claveles. Cada flor iba atada a un trozo de ca\u00f1a con un poco de alambre, que se obten\u00eda quemando colchones viejos y sac\u00e1ndoles los muelles. El extremo de la ca\u00f1a se afilaba para obtener una especie de flor-pu\u00f1al que, clavadas una a una, iban cubriendo la superficie. Todo se aprovechaba. Un verdadero ejemplo de ingenio, artesan\u00eda y reciclaje. Un paso de Cristo lleva 250 docenas de claveles.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la construcci\u00f3n de las Setas, Ramitos abandona la cooperativa del mercado y se instala en el local que ocupa todav\u00eda hoy. De all\u00ed sale toda la decoraci\u00f3n floral, primorosamente seleccionada y compuesta, para la Catedral y para la Macarena. El grueso del negocio sigue estando destinado a las hermandades y el momento de mayor actividad sigue siendo la Semana Santa. \u00abMi abuelo y mi padre ten\u00edan que emplear a personal extra durante esa semana. Todo era mucho m\u00e1s laborioso. En los 80 apareci\u00f3 la esponja, que permite clavar la flor directamente, y todo se volvi\u00f3 m\u00e1s sencillo. Desde la nostalgia por el pasado, aquello era bonito, el ambiente y los lazos que se creaban durante la decoraci\u00f3n del paso. Pero tambi\u00e9n era una aut\u00e9ntica paliza\u00bb. \u00bfY el sevillano? \u00bfQu\u00e9 compra el cliente particular? Mucho nardo en temporada y margaritas todo el a\u00f1o. \u00ab&nbsp;El sevillano sigue comprando m\u00e1s plantas que flor cortada porque quiere que le dure para siempre. Eso, evidentemente, es bastante irrealista\u00bb, bromea Manuel cortando unos claveles blancos. <\/p>\n\n\n\n<p>Ramitos, calle Misericordia 2. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sevilla es una ciudad de flores aunque la gente no tiene costumbre de llevarlas a casa. Las flores adornan los jardines, los balcones y los altares de las iglesias. Tambi\u00e9n se encuentran en las met\u00e1foras y en las canciones dedicadas a la ciudad. El sevillano&hellip; <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/ramitos\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4903,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0},"categories":[108,124,295,107],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761"}],"collection":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4761"}],"version-history":[{"count":82,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5995,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4761\/revisions\/5995"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}