{"id":4446,"date":"2021-01-04T19:45:28","date_gmt":"2021-01-04T18:45:28","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=4446"},"modified":"2022-07-02T10:51:26","modified_gmt":"2022-07-02T08:51:26","slug":"historias-de-itaca-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/historias-de-itaca-i\/","title":{"rendered":"Historia(s) de Itaca (I)"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Esta serie de textos nace de mis conversaciones con Antonio Campillo, fundador y propietario de Itaca, el m\u00edtico espacio, abierto en 1979, de la calle Amor de Dios. Las primeras tuvieron lugar por tel\u00e9fono, entre Par\u00eds y Sevilla, a lo largo de octubre de 2020. Luego se sucedieron otros encuentros&nbsp;cara&nbsp;a&nbsp;cara&nbsp;en&nbsp;varios&nbsp;caf\u00e9s&nbsp;y&nbsp;bares&nbsp;sevillanos,&nbsp;que&nbsp;me&nbsp;permitieron&nbsp;afinar&nbsp;el&nbsp;relato&nbsp;de&nbsp;la&nbsp;historia&nbsp;del&nbsp;club,&nbsp;indisociable&nbsp;del&nbsp;de&nbsp;la&nbsp;vida&nbsp;de&nbsp;Antonio y de la propia ciudad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Diccionario panhisp\u00e1nico de dudas de la Real Academia Espa\u00f1ola se\u00f1ala que \u00cdtaca se pronuncia habitualmente en espa\u00f1ol como palabra esdr\u00fajula y que, por tanto, debe llevar tilde. He preferido utilizar&nbsp;la&nbsp;forma&nbsp;llana&nbsp;de&nbsp;la&nbsp;misma,&nbsp;Itaca,&nbsp;tal&nbsp;vez&nbsp;incorrecta&nbsp;pero&nbsp;consagrada&nbsp;por&nbsp;los&nbsp;miles&nbsp;de&nbsp;personas&nbsp;que,&nbsp;desde&nbsp;hace&nbsp;40&nbsp;a\u00f1os,&nbsp;han&nbsp;frecuentado&nbsp;esta&nbsp;discoteca del&nbsp;centro&nbsp;de&nbsp;Sevilla.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><strong>Par\u00eds, diez de la ma\u00f1ana. Octubre de 2020. Antonio Campillo descuelga el tel\u00e9fono desde Sevilla a las pocas se\u00f1ales. Su voz profunda y decidida, algo cansada, discurre puntuada por una risa t\u00edmida, honesta. Como se dice en Francia, hay gente que tiene <\/strong><em><strong>le feu sous la glace&nbsp;<\/strong><\/em><strong>(el fuego bajo el hielo). Antonio debe de pertenecer a este tipo de personas: su vida, como no tardar\u00e9 en comprender, siempre ha avanzado movida por un ardor inagotable, por un compromiso sin fisuras con la libertad. Hoy, me habla del huertecillo que tiene en su casa del barrio de la Alameda de H\u00e9rcules, en cuyo extremo se levanta uno de los muros de la iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n (\u00abhay d\u00edas, cuando trabajo la tierra, que me veo como un monje de clausura. Qui\u00e9n me ha visto y qui\u00e9n me ve&#8230;\u00bb). La \u00abcorona de la jubilaci\u00f3n\u00bb no ha conseguido apagar su \u00edmpetu, siempre al servicio de la vida asociativa de la ciudad. Con una mirada l\u00facida y alerta sobre la actualidad, Antonio me hace part\u00edcipe de su inquietud ante el resurgir de la extrema derecha que, junto a la zozobra causada por la pandemia, no hace sino fortalecer la integridad de este esp\u00edritu luchador. \u00abA estas alturas, no le voy a regalar una depresi\u00f3n, ni un mal pensamiento, a nadie. A cada \u00e9poca de conquistas en t\u00e9rminos de libertad le sigue una reacci\u00f3n contraria. He vivido momentos m\u00e1s duros que este y aqu\u00ed sigo\u00bb. Su vida, y los acontecimientos que precedieron la apertura de Itaca, dan fe de ello. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTodo cambi\u00f3 cuando un amigo empez\u00f3 a traernos pel\u00edculas porno desde Par\u00eds\u00bb. Adem\u00e1s de los beb\u00e9s, a principios de los 80, tambi\u00e9n el porno viene de la capital de Francia. Aunque el movimiento de liberaci\u00f3n homosexual ya ha hecho acto de presencia en Sevilla, las pel\u00edculas de, entre otros, Jean-Daniel Cadinot, el m\u00edtico director franc\u00e9s de cine X, constituyen entonces un El Dorado para los gays de la ciudad. Solo un bar de la calle Amor de Dios, Itaca, proyecta sus cintas de forma clandestina algunas noches, tras el cierre al p\u00fablico general. Itaca ha nacido poco tiempo antes. T\u00edmidamente gay al inicio, en su barra se apoyan progres y bohemios de ambos sexos que asisten a los recitales po\u00e9ticos y a las charlas libertarias organizados regularmente. Sevilla, y la Alameda de H\u00e9rcules en particular, bulle de actividad contestataria. La irrupci\u00f3n del porno va a impulsar un cambio de piel en el bar. All\u00ed, en <em>petit comit\u00e9<\/em>, va a germinar un proyecto revolucionario para el <em>ambiente<\/em> sevillano y hasta para la misma ciudad. Antonio recuerda: \u00abDespu\u00e9s de cerrar, nos qued\u00e1bamos unos amigos, proyect\u00e1bamos las pel\u00edculas y nos hac\u00edamos unas pajitas. As\u00ed de sencillo. A la semana, el rumor se corri\u00f3 como la p\u00f3lvora y desde temprano hab\u00eda gente esperando que pusiera el porno. Adem\u00e1s, muchas veces adelantaba la hora ante la presi\u00f3n y algunas parejas se quedaban a verlo. Muchos chicos ven\u00edan con sus novias, se marchaban y luego volv\u00edan solos. Pronto aquello se desmadr\u00f3 y result\u00f3 complicado controlarlo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REBELDE CON CAUSA <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Antonio Campillo Parra nace en Villanueva del R\u00edo y Minas. \u00abUn pueblo minero con una f\u00e9rrea estructura por clases, donde uno deb\u00eda permanecer en la zona del pueblo que le correspond\u00eda. Cada barrio ten\u00eda sus infraestructuras, sus espacios de diversi\u00f3n propios: los ricos con los ricos, los pobres con los pobres. La gente solo se mezclaba para hacer la compra en el economato, que, como todo, era propiedad de la empresa que explotaba las minas\u00bb. Una sirena marca las horas y los ritmos del pueblo. Cuando suena a deshora, las mujeres se echan inquietas a la calle, sabiendo que algo ha pasado, que quiz\u00e1s sus maridos o sus hijos han muerto sepultados en los pozos. A veces el pueblo entero se viste de luto. \u00abAquel clima de opresi\u00f3n estaba blindado por una cultura de supremac\u00eda del hombre, del macho, sumamente hom\u00f3foba\u00bb. Desde muy pronto, la voluntad por cambiar las cosas, por subvertir el sistema social, brota indomable de una fuente de malestar. \u00abYo era un gallito de pelea. Estaba rebelado contra el mundo porque, muy dentro, sab\u00eda que no encajaba en \u00e9l. Todo viene de mi orientaci\u00f3n sexual, de la imposibilidad de aceptarla en un medio tan hostil. Por supuesto, ten\u00eda unas convicciones personales muy claras, pero mi implicaci\u00f3n en la lucha era una v\u00e1lvula de escape, un desahogo a mi represi\u00f3n. Le echaba la culpa al sistema, como no pod\u00eda ser de otra manera. Escrib\u00ed alg\u00fan art\u00edculo sobre el alcalde del pueblo, al que acusaba de chupar de las tetas del franquismo. Luego fund\u00e9 el Club de la Juventud Minera para unir a los j\u00f3venes del pueblo frente a la segregaci\u00f3n imperante\u00bb. Aquel humilde proyecto refleja tambi\u00e9n el af\u00e1n de Antonio por crear comunidad, muy presente en la g\u00e9nesis, y en toda la historia, de Itaca. \u00abM\u00e1s tarde, cuando me fui a And\u00fajar, a estudiar con los jesuitas, ya iba crecido\u00bb. Para protestar contra el director del colegio, que pretende cobrar una multa de 25 pesetas por cada suspenso a un alumnado en su mayor\u00eda de familia obrera, Antonio hace una llamada a la huelga entre los alumnos. \u00abCreo que, en el fondo, solo quer\u00eda encajar, ser uno m\u00e1s. Me aterraba que alguien notara mi homosexualidad. Mi rebeld\u00eda ocultaba mi miedo y a la vez liberaba la ira. Durante los veranos, volv\u00eda al pueblo y tonteaba con algunas chicas\u00bb. Al otro lado del tel\u00e9fono, la figura del padre es evocada por primera vez. Aparecer\u00e1 m\u00e1s veces a lo largo de nuestras conversaciones, como un hito. Como el origen, y con los a\u00f1os tambi\u00e9n la cura, de la verg\u00fcenza, de la rabia. \u00abA los 11 a\u00f1os, mi padre se enter\u00f3 de que en el pueblo me llamaban mariquita y me peg\u00f3 una paliza que fue un antes y un despu\u00e9s. Cristiano militante, siempre estuvo muy involucrado en los asuntos sociales de la Iglesia. En la Guerra luch\u00f3 con el bando nacional, simplemente porque le toc\u00f3. Fue una v\u00edctima m\u00e1s de su \u00e9poca, de una educaci\u00f3n que rend\u00eda culto a la virilidad. Sorprendentemente, acab\u00f3 aceptando mi homosexualidad casi mejor que yo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"761\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/082F68F4-ED15-41E4-A24B-10239A752174_1_201_a-1-761x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4542\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/082F68F4-ED15-41E4-A24B-10239A752174_1_201_a-1-761x1024.jpeg 761w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/082F68F4-ED15-41E4-A24B-10239A752174_1_201_a-1-223x300.jpeg 223w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/082F68F4-ED15-41E4-A24B-10239A752174_1_201_a-1-768x1034.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/082F68F4-ED15-41E4-A24B-10239A752174_1_201_a-1.jpeg 1393w\" sizes=\"(max-width: 761px) 100vw, 761px\" \/><figcaption>Cartel de la manifestaci\u00f3n del 25 de junio de 1978.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>HASTA LA GIRALDA SE VISTI\u00d3 DE ROSA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A finales de los 60, despu\u00e9s del instituto, Antonio se muda a Sevilla y empieza a trabajar en ISA (Industrias Subsidiarias de Aviaci\u00f3n). \u00abEn la f\u00e1brica, conect\u00e9 r\u00e1pidamente con el movimiento sindical, la \u00fanica v\u00eda que exist\u00eda entonces para encauzar la lucha contra la dictadura. No debemos olvidar que Franco segu\u00eda matando. El R\u00e9gimen continu\u00f3 depurando hasta el final. Durante aquellos a\u00f1os, mi compromiso y mi miedo fueron de la mano en aumento. Empec\u00e9 en la Hermandad Obrera de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y luego pas\u00e9 a Comisiones Obreras, donde me convert\u00ed en secretario general del gremio del metal. Al ser representante sindical estaba muy empoderado en el seno de la f\u00e1brica pero, al mismo tiempo, segu\u00eda ocultando a todos, tambi\u00e9n a m\u00ed mismo, mi orientaci\u00f3n sexual. Realmente viv\u00eda muerto de miedo\u00bb. Durante a\u00f1os, centra su vida en el trabajo: participa en todas las reuniones posibles, organiza encuentros, duerme cuatro horas al d\u00eda. Tambi\u00e9n visita psiquiatras buscando una cura para su orientaci\u00f3n. Su vida sexual es inexistente. De Comisiones Obreras pasa a la CNT y es all\u00ed donde el MHAR (Movimiento Homosexual de Acci\u00f3n Revolucionaria), que prepara entonces un acto que se convertir\u00e1 en la primera manifestaci\u00f3n del Orgullo en Andaluc\u00eda, se cruza en su camino. Este encuentro fortuito ser\u00e1 una tabla de salvaci\u00f3n, una bocanada de ox\u00edgeno, y 1978 el a\u00f1o que lo cambiar\u00e1 todo. Antonio pasar\u00e1 de la \u00abcapilla sindical\u00bb a gritar su identidad en la calle. \u00abAh\u00ed se me abrieron las antenas y me integr\u00e9 en el grupo del MHAR, cuya andadura comenz\u00f3 curiosamente en una reuni\u00f3n en uno de los salones del Palacio Arzobispal. Su actividad dur\u00f3 tan solo un a\u00f1o y desemboc\u00f3 en la famosa manifestaci\u00f3n del 25 de junio del 78, en la que exig\u00edamos la abolici\u00f3n de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitaci\u00f3n Social todav\u00eda vigente. Realmente fue un mitin, en los locales de Comisiones Obreras en la calle Calatrava, que se calent\u00f3 y termin\u00f3 ech\u00e1ndose a la calle y uni\u00e9ndose a la manifestaci\u00f3n convocada en la plaza del Triunfo.&nbsp;Aquel d\u00eda, tres miembros del MHAR desplegaron una bandera rosa con el lema <em>Libertad sexual<\/em> desde lo alto de la Giralda. Onde\u00f3 durante 20 minutos, antes de ser retirada. Estaba claro que, a partir de aquel momento, ya no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s, ni para m\u00ed ni para la lucha\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>RUMBO A ITACA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hasta hace bien poco, la vida de un homosexual empezaba en cierta medida cuando conoc\u00eda a otros como \u00e9l. Comprend\u00eda entonces que no era el \u00fanico. La angustia se calmaba; el horizonte se ampliaba. Gracias al MHAR, Antonio empieza a relacionarse con otro tipo de gente. En un piso del Parque Alcosa frecuenta un amago de comuna libertaria donde se organizan representaciones de teatro experimental y charlas pol\u00edticas. Tambi\u00e9n se involucra en la lucha de varias asociaciones de vecinos.&nbsp;\u00abYo estaba en el sindicato pero, a partir de entonces, empec\u00e9 a identificarme sobre todo con los movimientos libertarios, que me ofrec\u00edan una posibilidad de realizaci\u00f3n. Hablar del amor y de la educaci\u00f3n libres me llenaba m\u00e1s que organizar huelgas\u00bb, bromea al otro lado del tel\u00e9fono. En el Parque Alcosa, un miembro del grupo le propone escapadas al campo, a la playa. Duermen bajo las estrellas y, durante el trayecto en moto de vuelta a Sevilla, Antonio lo abraza por la espalda. Confiando en las se\u00f1ales que percibe en el otro y llevado por el ambiente de liberaci\u00f3n de aquel a\u00f1o, decide entonces, por fin, dar el paso. \u00abTermin\u00e9 confes\u00e1ndole mis sentimientos y \u00e9l, muy sorprendido, me asegur\u00f3 que no hab\u00eda nada por su parte. A continuaci\u00f3n cont\u00f3 a todos lo sucedido. En la f\u00e1brica y en mi barrio empez\u00f3 a decirse que era maric\u00f3n. Ped\u00ed unos d\u00edas de excedencia. Ya no estaba dispuesto a pasar m\u00e1s miedo. Terminaron por despedirme, del trabajo y del sindicato (<em>en un sindicato de clases, no hay sitio para maricones<\/em>, me dijeron). Yo ya hab\u00eda sido despedido otras veces, incluso hab\u00eda estado en prisi\u00f3n, pero siempre por razones pol\u00edticas. En aquellas ocasiones mis compa\u00f1eros se pon\u00edan en huelga o se encerraban en la f\u00e1brica para exigir mi readmisi\u00f3n. Esta vez fui despedido por mi orientaci\u00f3n sexual\u00bb. Pero la estocada no hace sino espolear la voluntad de Antonio que, con la indemnizaci\u00f3n del despido, decide abrir un peque\u00f1o bar en la calle Amor de Dios. Alentado por los recientes acontecimientos, por el contacto con gente af\u00edn y por el encuentro con Antonio Morillo, tambi\u00e9n despedido del trabajo por su orientaci\u00f3n sexual, este proyecto le ofrece una v\u00eda para encauzar su tumultuoso \u00edmpetu y para dar un nuevo sentido, m\u00e1s pleno, a su vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Padre<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAprend\u00ed mucho de mi padre, como \u00e9l de m\u00ed. Reflexion\u00f3 mucho cuando estuve detenido por motivos pol\u00edticos. Creo que se dio cuenta de que hacer iglesia no deber\u00eda basarse solo en la caridad. Deber\u00eda ser sobre todo una revoluci\u00f3n. Yo estaba en esa revoluci\u00f3n. En los ejercicios espirituales que hac\u00eda con sus compa\u00f1eros, empez\u00f3 a hablar de la justicia y del amor. Mi homosexualidad le cambi\u00f3 por completo, aunque nunca lo hablamos de forma abierta. Mi padre tuvo mucha m\u00e1s capacidad que yo para asumir y para aceptar. En sus \u00faltimos a\u00f1os, incluso me acompa\u00f1\u00f3 a alg\u00fan acto de reivindicaci\u00f3n y de justicia y una vez lo llev\u00e9 a Itaca, con el bar vac\u00edo, para que lo conociera. Afortunadamente, la herencia de mi abuelo, ese veneno machista y hom\u00f3fobo que tantos hombres bebieron, y beben, termin\u00f3 por disolverse\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"960\" height=\"911\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/208F6EE2-9A0C-4B55-901B-92452681370F.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4460\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/208F6EE2-9A0C-4B55-901B-92452681370F.jpeg 960w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/208F6EE2-9A0C-4B55-901B-92452681370F-300x285.jpeg 300w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/208F6EE2-9A0C-4B55-901B-92452681370F-768x729.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption>Bandera por la libertad sexual en la Giralda, 25 de junio de 1978.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"686\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/AF7C80FD-656D-45E0-AB87-E4C11C739CDC-1024x686.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4476\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/AF7C80FD-656D-45E0-AB87-E4C11C739CDC-1024x686.jpeg 1024w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/AF7C80FD-656D-45E0-AB87-E4C11C739CDC-300x201.jpeg 300w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/AF7C80FD-656D-45E0-AB87-E4C11C739CDC-768x514.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Fiesta romana en Itaca (foto Jos\u00e9 Antonio Campillo). <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"761\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Num\u00e9riser-14-copie-1024x761.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4499\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Num\u00e9riser-14-copie-1024x761.jpg 1024w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Num\u00e9riser-14-copie-300x223.jpg 300w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Num\u00e9riser-14-copie-768x571.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Fiesta romana en Itaca, a\u00f1os 90 (foto Jos\u00e9 Antonio Campillo). <\/figcaption><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta serie de textos nace de mis conversaciones con Antonio Campillo, fundador y propietario de Itaca, el m\u00edtico espacio, abierto en 1979, de la calle Amor de Dios. 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