{"id":4134,"date":"2020-11-24T14:20:47","date_gmt":"2020-11-24T13:20:47","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=4134"},"modified":"2022-05-17T10:39:55","modified_gmt":"2022-05-17T08:39:55","slug":"seco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/seco\/","title":{"rendered":"Orfebres Seco"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">La aparici\u00f3n de un paso de palio en la noche es uno de los recuerdos m\u00e1s vivos que guardo de mi ni\u00f1ez. Con el tiempo, uno entiende que esa primitiva impresi\u00f3n es posible gracias sobre todo a la luz. La mir\u00edada de llamas que arde ante la cara de la Virgen se multiplica en las lentejuelas, en las l\u00e1grimas y en los diamantes. Y sobre todo, en la plata. Yo no lo sab\u00eda pero este <em>ascua de oro<\/em>, como la llama Ch\u00e1ves Nogales, que avanza por las callejas apagadas se labra desde 1860 en el taller de Seco. Esta familia de orfebres lleva cinco generaciones cincelando los respiraderos, los varales, y los candelabros que engarzan la imagen de algunas Dolorosas andaluzas en su salida procesional.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><strong>La visita<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Visito este m\u00edtico taller, en el entorno de la avenida de Miraflores, una ma\u00f1ana de verano. Las viviendas del Retiro Obrero y el esqueleto de la f\u00e1brica de vidrios La Trinidad atestiguan el pasado de esta zona de la ciudad, punta de lanza del t\u00edmido proceso de industrializaci\u00f3n de Sevilla desde finales del siglo XIX. Otras manufacturas, transformadas en edificios de viviendas, han conservado \u00fanicamente sus hermosas fachadas de ladrillo. Situado en una breve calle, el taller de Seco ocupa un amplio hangar, precedido de un frondoso patio y coronado por una enorme claraboya que inunda el espacio de luz natural. Aqu\u00ed trabajo y voluntad pedag\u00f3gica no est\u00e1n re\u00f1idos: el taller invita a un recorrido libre pero sumamente instructivo por la historia de la casa y por las diferentes t\u00e9cnicas del trabajo de la plata. Todos estamos en nuestro lugar, el visitante y los trabajadores. Nadie se estorba en su ocupaci\u00f3n. Seco produce piezas destinadas tanto a enriquecer el patrimonio de las hermandades como a decorar casas de particulares. Empiezo por el museo. Una larga pared exhibe los innumerables modelos en bronce, lat\u00f3n y madera, para el exorno dom\u00e9stico, que el taller ha producido a lo largo de su historia: santos, animales, cruces, una Giralda en miniatura, flores&#8230; incluso una serie de cabezas de mujer egiptizantes. La acumulaci\u00f3n de formas, colgadas unas sobre otras, hace pensar en el muro de un templo que los fieles hubieran cubierto de exvotos cargados de misteriosa intenci\u00f3n. El uso y el envejecimiento, diferente seg\u00fan el material, recubre los modelos de una delicada p\u00e1tina. Uno tiene la sensaci\u00f3n de encontrarse en un recinto casi sagrado, depositario de monta\u00f1as de historia y de vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El taller<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el taller propiamente dicho, los retratos de los miembros de la saga familiar bendicen el trabajo que aqu\u00ed se realiza. Todo est\u00e1 a la vista: bellamente dispuestos, herramientas, moldes y muebles cuentan el devenir de la familia y trazan la evoluci\u00f3n de las t\u00e9cnicas de orfebrer\u00eda a lo largo del tiempo. El espacio, que ha aparecido en algunas revistas de interiorismo, responde a las necesidades de un taller sin dejar de ser sumamente hermoso, evocador pero vivo. Me explican que, contrariamente a la herrer\u00eda, la orfebrer\u00eda utiliza t\u00e9cnicas que revisten una mayor delicadeza. As\u00ed, desde el dibujo previo del modelo hasta su terminaci\u00f3n, la pieza atraviesa diversos procesos de elaboraci\u00f3n, ornados de un po\u00e9tico vocabulario especializado: fundici\u00f3n del metal en el crisol, vertido en el molde, repujado, pulido, montaje final ejecutado por el experto en lampister\u00eda&#8230; Jer\u00f3nimo, uno de los dos herederos de la saga, cincela una pieza de plata con un peque\u00f1o martillo. Los golpes son decididos pero tambi\u00e9n delicados. He admirado <em>La fragua de Vulcano<\/em> muchas veces colgado en el Prado. El dios de la mitolog\u00eda cl\u00e1sica no es orfebre, sino herrero, pero no puedo evitar pensar en los gestos, en los sonidos del cuadro. Qu\u00e9 diferente del mustio teclear que acompa\u00f1a buena parte de nuestra vida ante la pantalla. En el otro extremo del taller, me muestran c\u00f3mo el metal fundido penetra por los orificios (los bebederos) del molde, colmando todas sus concavidades. Sorprendentemente, el interior del molde est\u00e1 compactado con arena. Cuesta creer que un material tan maleable resista el empuje abrasador del metal, que lo obligue a adoptar una forma espec\u00edfica. Parece que ya los musulmanes utilizaban este procedimiento. Me paseo por el espacio, impregn\u00e1ndome del ambiente distendido y concentrado, hacendoso. Una aprendiz observa con atenci\u00f3n cada gesto del maestro, como siempre ha sucedido en los talleres de los diferentes gremios. Siento entonces nostalgia por algo que nunca he conocido: el trabajo manual, el estar absorbido en la creaci\u00f3n de algo tangible. Ser el depositario de una pericia que han pulido generaciones de devoci\u00f3n por el oficio y que se manifiesta en los gestos certeros de unas manos.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de marcharme, visito el despacho del taller, presidido por una colosal Inmaculada barroca al \u00f3leo de la escuela de Murillo. Una corona de Dolorosa labrada en plata centellea dentro de una urna. Me acuerdo de aquellas Semanas Santas de mi infancia, m\u00e1gicas y luminosas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.orfebreseco.com\">www.orfebreseco.com <\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7B782E7F-669F-4038-8B8C-532ED07F8DB9_1_201_a-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4192\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7B782E7F-669F-4038-8B8C-532ED07F8DB9_1_201_a-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7B782E7F-669F-4038-8B8C-532ED07F8DB9_1_201_a-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/7B782E7F-669F-4038-8B8C-532ED07F8DB9_1_201_a-360x480.jpeg 360w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>El museo.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9D39F096-D879-411B-B012-A8626526D470_1_201_a-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4194\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9D39F096-D879-411B-B012-A8626526D470_1_201_a-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9D39F096-D879-411B-B012-A8626526D470_1_201_a-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/9D39F096-D879-411B-B012-A8626526D470_1_201_a-360x480.jpeg 360w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption>Un rinc\u00f3n del taller.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/13A894BC-584C-4F62-9B3C-6C023D35F0EE_1_201_a-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4196\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/13A894BC-584C-4F62-9B3C-6C023D35F0EE_1_201_a-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/13A894BC-584C-4F62-9B3C-6C023D35F0EE_1_201_a-225x300.jpeg 225w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/13A894BC-584C-4F62-9B3C-6C023D35F0EE_1_201_a-360x480.jpeg 360w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La aparici\u00f3n de un paso de palio en la noche es uno de los recuerdos m\u00e1s vivos que guardo de mi ni\u00f1ez. 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