{"id":3895,"date":"2020-10-19T11:37:54","date_gmt":"2020-10-19T09:37:54","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=3895"},"modified":"2021-01-04T19:40:26","modified_gmt":"2021-01-04T18:40:26","slug":"un-paseo-con-rafael-de-leon-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/un-paseo-con-rafael-de-leon-ii\/","title":{"rendered":"Un paseo con Rafael de Le\u00f3n (II)"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Tatuaje<\/em> es una canci\u00f3n de 1941. M\u00e1s que una canci\u00f3n, es un mito. Es <em>La vie en rose<\/em> de la canci\u00f3n espa\u00f1ola. Son\u00f3 en la radio durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, marcando de forma indeleble la cultura popular nacional. Narra el encuentro entre una prostituta y un marinero,&nbsp;<em>hermoso y rubio como la cerveza<\/em>. Sentados en la barra de un bar, \u00e9l le muestra, tatuado en su brazo, el nombre de la mujer que lo abandon\u00f3, pero que \u00e9l sigue amando. Tras una noche juntos, el marinero desaparece y la protagonista, completamente enamorada, termina tatu\u00e1ndose su nombre y busc\u00e1ndolo de puerto en puerto. El final se abre de esta manera a una historia en espiral, en la que el nombre de la persona deseada viajar\u00e1 de piel en piel en forma de tatuaje.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><strong>LA PROSTITUTA <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n se sit\u00faa en un puerto, desde luego no el de Sevilla. Se trata de un puerto mar\u00edtimo, con un trasiego incesante de barcos que hacen escala en su periplo por el mundo. Curtidos, los marineros buscan diversi\u00f3n en los tugurios del muelle a trav\u00e9s del alcohol, del juego y del sexo. Saben que van a embarcarse por varios meses, as\u00ed que los encuentros deben ser intensos y an\u00f3nimos. Dicen que Rafael de Le\u00f3n llev\u00f3 siempre una vida apartada de las convenciones impuestas por sus ra\u00edces aristocr\u00e1ticas. Amante de la far\u00e1ndula y de la bohemia, vivi\u00f3 la noche de Sevilla, Madrid o Barcelona. Con toda probabilidad, frecuent\u00f3 la Alameda de H\u00e9rcules, ese barrio rojo sevillano que fue adem\u00e1s universidad del cante y del baile flamencos. La relaci\u00f3n entre copla y flamenco es indudable, aunque es verdad que, por sus arreglos, <em>Tatuaje&nbsp;<\/em>se acerca m\u00e1s al esp\u00edritu del tango argentino y del vals, al menos en la versi\u00f3n can\u00f3nica de Concha Piquer. El flamenco floreci\u00f3 en los caf\u00e9s-cantante del siglo XIX, amamantado en gran parte por el hambre de los artistas y por el dinero de los empresarios y se\u00f1oritos. En Sevilla, existieron numerosos establecimientos de este tipo, que sobrevivieron hasta los a\u00f1os 30, donde flamenco, bebida y prostituci\u00f3n iban a menudo de la mano. Posteriormente, negocios como las tascas, los restaurantes o las ventas abonaron en sus reservados el terreno en el cual el flamenco ya hab\u00eda hundido sus ra\u00edces. En el centro de Sevilla, el c\u00e9lebre Caf\u00e9 del Burrero, en la calle Tarifa primero y luego en Sierpes, compet\u00eda con el de Silverio, situado en la calle Rosario y gestionado por el famoso cantaor Silverio Franconetti. Volviendo a la Alameda, numerosos artistas nacieron, vivieron o trabajaron y se formaron en este paseo: Manuel Torre, Pastora Pav\u00f3n, <em>Ni\u00f1a de los Peines<\/em>, y su hermano Tom\u00e1s, Manuel Vallejo, la Macarrona&#8230; En su autobiograf\u00eda, <em>Bot\u00edn de guerra<\/em>, Miguel de Molina, que cantar\u00eda varias composiciones de Rafael de Le\u00f3n, evoca su etapa en Sevilla a finales de los a\u00f1os 20. Mucho antes de hacerse famoso, el artista se gan\u00f3 la vida organizando juergas en los locales del c\u00e9lebre paseo: \u00ab&nbsp;Aquel barrio de la Alameda, con sus colmadillos, pod\u00eda dar lugar, por el mundo que lo frecuentaba, a decenas de coloridos sainetes. En sus bares sol\u00edan rondar flamencos, cantaores, bailaoras, de segundo plano, para ver si ca\u00eda alg\u00fan ganadero o torero rumboso y se organizaba una juerga para ganar unas pesetas.&nbsp;\u00bb Pocas son las huellas que nos quedan de ese ilustre pasado flamenco: las estatuas de Manolo Caracol y de Pastora Pav\u00f3n en el extremo norte del paseo, el azulejo en la fachada de la academia de baile del maestro Realito, en el n\u00famero 51 de la calle Trajano&#8230; Algo menos evidente, la intersecci\u00f3n de las calles Amor de Dios y Conde de Torrej\u00f3n acogi\u00f3 durante a\u00f1os el restaurante Las Siete Puertas, cuyos azulejos aun coronan el edificio que all\u00ed se levanta. Los reservados de este establecimiento fueron escenario de legendarias juergas, financiadas por se\u00f1oritos aficionados al cante. La prostituci\u00f3n formaba parte de la oferta del local, que perfectamente pudo servir de decorado a la historia de <em>Tatuaje<\/em>. Todo eso pertenece al pasado. Hoy, la memoria flamenca de la Alameda late en la pe\u00f1a Torres Macarena, del otro lado de la muralla; entre recitales, espect\u00e1culos y tertulias, su equipo realiza una labor encomiable.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-683x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4064\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-683x1024.jpeg 683w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-200x300.jpeg 200w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/476E7982-1782-4EF1-8F9B-000FA2BA1FE9-e1603101666972-768x1152.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL MARINERO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El marinero de <em>Tatuaje<\/em>,&nbsp;<em>m\u00e1s rubio que la miel<\/em>, no parece ser espa\u00f1ol: llega <em>en un barco de nombre extranjero<\/em> y se marcha <em>con rumbo ignorado<\/em>. Como si fuera un turista llegado en una aerol\u00ednea de bajo coste, su estancia es corta; su huella, por el contrario, es honda. Aunque siempre ha atra\u00eddo a viajeros y trotamundos, Sevilla mantiene actualmente una relaci\u00f3n problem\u00e1tica con el turismo. Cualquier paseo por el casco hist\u00f3rico revela el ingente n\u00famero de hoteles y de tiendas de souvenirs que han abierto en los \u00faltimos a\u00f1os. Frente a un Ayuntamiento que ha decidido poner en venta la ciudad, todos nos hacemos las mismas preguntas: \u00bfel turismo es el \u00fanico camino?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el l\u00edmite?, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 cuando Sevilla deje de figurar entre los destinos de moda? El Centro se vac\u00eda de vecinos reales y se llena de gente de paso, alojada en apartamentos tur\u00edsticos. La se\u00f1al con las siglas AT (Edificio completo), colocada en innombrables fachadas, forma ya parte del paisaje visual urbano, como el traqueteo de las ruedecillas de las maletas lo es del paisaje sonoro. Pero, cuando parec\u00eda que todo estaba perdido, la crisis del Covid-19 ha devuelto temporalmente Sevilla a sus habitantes. Tras el confinamiento de la primavera pasada, un idilio nuevo floreci\u00f3 entre la ciudad y los sevillanos, que redescubrieron lugares sacrificados desde hac\u00eda a\u00f1os al turismo: los jardines del Alc\u00e1zar, la plaza de Espa\u00f1a, el entorno de la Catedral&#8230; Las callejuelas del barrio de Santa Cruz aparec\u00edan de repente libres de veladores y de grupos de visitantes, tal y como Rafael de Le\u00f3n las evoc\u00f3 en varias de sus coplas. \u00ab&nbsp;Hab\u00eda borrado Santa Cruz de mis paseos&nbsp;\u00bb o \u00ab&nbsp;hac\u00eda a\u00f1os que no visitaba el Alc\u00e1zar&nbsp;\u00bb se volvieron frases recurrentes. Mientras el Ayuntamiento, como la protagonista de <em>Tatuaje<\/em>, buscaba desesperadamente al turista perdido a golpe&nbsp;de campa\u00f1as de promoci\u00f3n y de planes de urgencia, Sevilla se reencontraba consigo misma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>HOMBRES GUAPOS <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El protagonista de <em>Tatuaje<\/em> es, adem\u00e1s, superlativamente guapo. \u00bfY los sevillanos? \u00bfSon guapos los hombres de esta ciudad? Siempre me ha parecido que s\u00ed, aunque quiz\u00e1s, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os en Par\u00eds, mi mirada sea una mirada extranjera, como la de aquellos rom\u00e1nticos que ven\u00edan buscando a Carmen. Tras leer en sus apartamentos parisinos los relatos de los viajeros que les hab\u00edan precedido, llegaban a Andaluc\u00eda sabiendo lo que iban, o m\u00e1s bien lo que quer\u00edan, hallar: la mujer morena, de ojos seductores y porte altivo. <em>La andaluza<\/em> tal y como la concibi\u00f3 Europa en el siglo XIX. Tal vez yo llevo ese mismo prisma en la mirada y vengo a Sevilla predispuesto a encontrar hombres de pelo ensortijado y piel bronceada, de pelo en pecho y muslos firmes. El arquetipo del andaluz. Basta con cruzarme con un par de ellos por la calle para concluir que el sevillano es verdaderamente guapo. Uno ve lo que quiere ver. En cualquier caso, cabe preguntarse por d\u00f3nde se mueven los hombres m\u00e1s hermosos de Sevilla: \u00bfatendiendo en el mercado de Triana?, \u00bfpracticando footing por el r\u00edo?, \u00bfconduciendo un autob\u00fas de Tussam?&#8230; Rafael de Le\u00f3n tendr\u00eda mucho que decir al respecto. Es f\u00e1cil imagin\u00e1rselo por la calle Sierpes, admirando bajo el ala de su sombrero la belleza de alg\u00fan sevillano apuesto o buscando una mirada c\u00f3mplice en el reflejo de los escaparates. Aunque los descendientes y los ex\u00e9getas del poeta siguen empe\u00f1ados en cubrir su vida sentimental de un pacato velo, lo cierto es que sus composiciones han conectado con varias generaciones de homosexuales. <em>Romance de la otra<\/em>, <em>Compuesta y sin novio<\/em> o <em>Madrina<\/em> son algunas de las coplas cuya letra da f\u00e1cilmente lugar a una doble lectura en clave gay. Durante el franquismo, escuchar y tararear estas historias de pasiones prohibidas pod\u00eda constituir un espejo en el que reconocer el propio deseo sexual frustrado. En este sentido, Stephanie Sieburth defiende el papel terap\u00e9utico que la copla tuvo entre los vencidos de la Guerra civil en su libro <em>Coplas para sobrevivir: Conchita Piquer, los vencidos y la represi\u00f3n franquista<\/em>. Los encuentros homosexuales estaban condenados al silencio y a los m\u00e1rgenes. \u00bfConoci\u00f3 Rafael de Le\u00f3n los urinarios p\u00fablicos que hab\u00eda bajo la Plaza del Duque? \u00bfMerode\u00f3 al caer la noche por el entorno del Prado de San Sebasti\u00e1n? Y aun antes, \u00bffrecuent\u00f3 el poeta el Barrio Moro construido para la Exposici\u00f3n del 29? Su c\u00e9lebre cafet\u00edn caus\u00f3 furor entre los homosexuales sevillanos, pues los apuestos camareros  ofrec\u00edan sus servicios a los clientes dispuestos a pagar por ellos. El propio Miguel De Molina perdi\u00f3 la virginidad con uno de aquellos trabajadores, aunque sin mediar dinero, seg\u00fan cuenta en su autobiograf\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"738\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-738x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4066\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-738x1024.jpeg 738w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-216x300.jpeg 216w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F-768x1066.jpeg 768w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/BF0BE210-BE81-4358-A657-C2CB1BABE94F.jpeg 1300w\" sizes=\"(max-width: 738px) 100vw, 738px\" \/><figcaption>Jean Genet fotografiado por Brassa\u00ef, Par\u00eds, 1950.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Jean Genet recorri\u00f3 Espa\u00f1a a pie a principios de los a\u00f1os 30. En Diario del ladr\u00f3n (<em>Journal du voleur<\/em>), donde reconstruye su err\u00e1tico deambular por el pa\u00eds, el escritor franc\u00e9s recuerda aquel periodo como <em>l\u2019\u00e9poque de ma vie la plus mis\u00e9rable.<\/em> De Barcelona, donde malvivi\u00f3 robando y prostituy\u00e9ndose a los marineros del puerto, Genet baj\u00f3 a C\u00e1diz. Es el verano de 1934 y el autor describe el sur de Espa\u00f1a con estas palabras: <em>L\u2019Andalousie \u00e9tait belle, chaude et st\u00e9rile. Je l\u2019ai toute parcourue<\/em>. No sabemos si Genet escuch\u00f3 <em>Tatuaje<\/em> alguna vez en su vida. Tal vez la copla son\u00f3 en la radio de alg\u00fan caf\u00e9 durante sus a\u00f1os en T\u00e1nger. En cualquier caso, un hermoso v\u00ednculo fluye entre la composici\u00f3n de Rafael de Le\u00f3n y <em>Querelle de Brest<\/em>, la novela publicada por el escritor en 1947. Querelle es un rubio marinero, traficante de opio, cuya excepcional belleza hace vibrar los bajos fondos del famoso puerto de Breta\u00f1a. Todos sucumben a su poder de atracci\u00f3n, desde el teniente Seblon (como el bar del barrio del P\u00f3pulo, en C\u00e1diz) hasta Madame Lysiane, due\u00f1a del prost\u00edbulo m\u00e1s famoso de Brest, <em>La Feria<\/em>. Poseer a Querelle, que adem\u00e1s es un asesino en serie, pero esa es otra historia, se convierte en una obsesi\u00f3n para estos personajes. En 1982, Rainer Werner Fassbinder adapt\u00f3 al cine la novela de Genet. Andy Warhol cre\u00f3 el cartel de la pel\u00edcula. Rodada en estudio, los decorados constituyen una vision estilizada y algo kitsch del puerto de Brest, con sus murallas ornadas de enormes penes de piedra. El film retoma la mitolog\u00eda en torno a la figura del marinero que Genet y Rafael de Le\u00f3n, cada uno a su manera, ya hab\u00edan evocado: alcohol, soledad, prostituci\u00f3n&#8230; Brad Davis, que interpreta el papel principal, bien podr\u00eda haber inspirado el personaje del marinero de <em>Tatuaje<\/em> si Rafael de Le\u00f3n se lo hubiera cruzado por la calle Sierpes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ep\u00edlogo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La protagonista de <em>Tatuaje<\/em> sigue buscando. En la calle Amor de Dios, un nombre capta su atenci\u00f3n: <em>\u00cdtaca<\/em>, como la patria del marinero m\u00e1s famoso de todos. Tal vez el suyo haya pasado por aqu\u00ed. Este club forma parte del patrimonio de la noche sevillana. Sus salas, que se han llenado y se han vaciado varias veces seg\u00fan las modas, son escenario de espect\u00e1culos de copla y transformismo y de encuentros sexuales an\u00f3nimos. Con m\u00e1s de 30 a\u00f1os, \u00cdtaca resiste al paso del tiempo, tal vez por mantenerse fiel a s\u00ed misma. Su esp\u00edritu ha cambiado poco a lo largo de los a\u00f1os. Al entrar, nuestra prostituta siente pronto el alivio que otorgan los lugares encarnados, inmunes a los a\u00f1os. Una penumbra reconfortante la envuelve. Sentada en la barra, esta vez sola, piensa que quiz\u00e1s este sea un buen lugar para descansar de su b\u00fasqueda. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"828\" height=\"856\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4072\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D.jpeg 828w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D-290x300.jpeg 290w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/B662F70B-A4C7-42EC-A400-EA7031A0AE1D-768x794.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 828px) 100vw, 828px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"497\" height=\"750\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/78401BDF-E14E-42C5-B750-A2A640F94989.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4068\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/78401BDF-E14E-42C5-B750-A2A640F94989.jpeg 497w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/78401BDF-E14E-42C5-B750-A2A640F94989-199x300.jpeg 199w\" sizes=\"(max-width: 497px) 100vw, 497px\" \/><figcaption>Brad Davis en <em>Querelle<\/em>, Rainer Werner Fassbinder, 1982.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"359\" height=\"466\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/A9E1FBBC-6C43-4C09-AC8F-2D93723C5B35_4_5005_c.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4070\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/A9E1FBBC-6C43-4C09-AC8F-2D93723C5B35_4_5005_c.jpeg 359w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/A9E1FBBC-6C43-4C09-AC8F-2D93723C5B35_4_5005_c-231x300.jpeg 231w\" sizes=\"(max-width: 359px) 100vw, 359px\" \/><figcaption>Concha Piquer.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Libros<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Rafael de Le\u00f3n, <em>Poemas y canciones<\/em>, Alfar, 2003. <\/p>\n\n\n\n<p>Miguel de Molina, <em>Bot\u00edn de guerra<\/em>, Almuzara, 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>Stephanie Sieburth, <em>Coplas para sobrevivir: Conchita Piquer, los vencidos y la represi\u00f3n franquista<\/em>, C\u00e1tedra, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel A. Dom\u00ednguez P\u00e9rez, Jos\u00e9 Mar\u00eda Marchante, Francisco A. Macera Garfia, <em>Origen del movimiento LGTB en Sevilla<\/em>, Punto Rojo, 2019. <\/p>\n\n\n\n<p>Jean Genet, <em>Diario del ladr\u00f3n<\/em>, RBA, 2010.<\/p>\n\n\n\n<p>Jean Genet, <em>Querelle de Brest<\/em>, Debolsillo, 2004. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tatuaje es una canci\u00f3n de 1941. M\u00e1s que una canci\u00f3n, es un mito. Es La vie en rose de la canci\u00f3n espa\u00f1ola. Son\u00f3 en la radio durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, marcando de forma indeleble la cultura popular nacional. 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