{"id":3816,"date":"2020-07-17T17:53:24","date_gmt":"2020-07-17T15:53:24","guid":{"rendered":"https:\/\/bonjourseville.com\/?p=3816"},"modified":"2020-09-12T18:02:22","modified_gmt":"2020-09-12T16:02:22","slug":"nicolas-vaudelet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bonjourseville.com\/es\/nicolas-vaudelet\/","title":{"rendered":"Nicolas Vaudelet"},"content":{"rendered":"\n<p>Par\u00eds, siete de la tarde. Charla telef\u00f3nica con Nicolas Vaudelet, dise\u00f1ador y amante de Sevilla. Actualmente residente en Breta\u00f1a, Nicolas ha trabajado, entre otros, con Christian Lacroix y con Jean-Paul Gaultier. En 2007, cambi\u00f3 Par\u00eds por la capital andaluza para trabajar como director art\u00edstico de una venerable <em>maison<\/em> sevillana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Par\u00eds-Sevilla ida y vuelta <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La participaci\u00f3n de Francia en la elaboraci\u00f3n del imaginario andaluz, a partir del siglo XIX, no es nada desde\u00f1able. Ah\u00ed est\u00e1 la c\u00e9lebre cigarrera trianera parida por M\u00e9rim\u00e9e, convertida en s\u00edmbolo indiscutible de Sevilla. Pero el clich\u00e9 es un viaje de ida y vuelta y Andaluc\u00eda se gust\u00f3 en el espejo que le tend\u00edan los artistas franceses. Uno se pregunta: \u00bfqu\u00e9 fue antes: la realidad o el mito? \u00ab&nbsp;Los escritores y los artistas franceses han sublimado Sevilla a trav\u00e9s de los siglos pero se ha producido algo curioso: la ciudad se ha apropiado de esas im\u00e1genes, de esa mitolog\u00eda sevillana concebida por Francia. El caso m\u00e1s evidente es el personaje de Carmen. La moda <em>\u00e0 l\u2019espagnole<\/em>, fantaseada por los creadores franceses y en boga durante toda una \u00e9poca, tambi\u00e9n fue aprovechada por los propios espa\u00f1oles. En cualquier caso, puedo comprender lo que los artistas internacionales han encontrado siempre en Sevilla, ese encanto, la gente, pero tambi\u00e9n esa mezcla de olores, de sonidos (hay sonidos que solo existen en Sevilla), la luz, la configuraci\u00f3n de la ciudad&#8230; Y tambi\u00e9n la historia, con sus diferentes capas. Creo que todos podemos encontrar nuestra historia en Sevilla, todos podemos reencontrarnos con nosotros mismos en la ciudad. Para m\u00ed, Sevilla es una ciudad \u00e1rabe: el sonido del agua en los jardines, los aromas, las callecitas del centro&#8230; Hay algo muy oriental, muy ex\u00f3tico. De hecho, la primera colecci\u00f3n que present\u00e9 con El Caballo en Cibeles estaba inspirada en Al-Mutamid.&nbsp;\u00bb Nicolas naci\u00f3 y pas\u00f3 su infancia en Breta\u00f1a. Tras el divorcio de sus padres, Nicolas y su madre, oficial de la marina, se mudaron a S\u00e8te, una peque\u00f1a ciudad en el sur de Francia \u00ab&nbsp;donde se dice que hay muchos italianos. Sin embargo, es la cultura espa\u00f1ola la que est\u00e1 m\u00e1s presente. Adem\u00e1s, mis amigos y yo \u00edbamos a N\u00eemes, a Arles, a Aigues-Mortes&#8230; ciudades con una tradici\u00f3n hisp\u00e1nica bastante fuerte. Creo que desde mi adolescencia me sent\u00ed atra\u00eddo por todo lo que ten\u00eda que ver con Espa\u00f1a.&nbsp;\u00bb El flechazo espa\u00f1ol se confirm\u00f3 en Par\u00eds, donde Nicolas fue a estudiar. \u00ab&nbsp;Fue trabajando para Christian Lacroix, una vez terminados mis estudios, cuando empec\u00e9 a descubrir realmente Espa\u00f1a. Primero, a trav\u00e9s de la m\u00fasica. Monsieur Lacroix ten\u00eda un buen amigo llamado Jean-Pierre Rouairoux, un anticuario de Montpellier amante de la zarzuela, al que siempre acud\u00eda para concebir la m\u00fasica de sus desfiles. Adem\u00e1s, Lacroix se inspiraba con frecuencia en la pintura espa\u00f1ola, por ejemplo, en la serie de santas de Zurbar\u00e1n, con sus colores, sus drapeados, sus pliegues de tafet\u00e1n&#8230; todo muy Lacroix. Estuve dos a\u00f1os con \u00e9l, antes de entrar a trabajar en Dior.&nbsp;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sevilla:&nbsp;ida&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por aquella \u00e9poca, Nicolas comienza a realizar escapadas a Espa\u00f1a para seguir clases de espa\u00f1ol. De vuelta a Par\u00eds, empieza a aprender a bailar sevillanas y flamenco. \u00ab&nbsp;Tal vez suene a clich\u00e9 pero, aprendiendo a bailar sevillanas, comprend\u00ed que lo que me atra\u00eda de Espa\u00f1a estaba concentrado en Sevilla. Evidentemente, m\u00e1s tarde descubr\u00ed que existen otras regiones adem\u00e1s de Andaluc\u00eda&nbsp;\u00bb, bromea al otro lado del tel\u00e9fono, \u00ab&nbsp;pero Sevilla fue desde el principio un verdadero flechazo.&nbsp;Iba dos o tres veces al a\u00f1o. Al principio, en verano. Como siempre viajaba solo, me fue f\u00e1cil conocer gente. Me gusta perderme en las ciudades, adaptarme a su ritmo. Al cabo de tres o cuatro visitas, empec\u00e9 a fantasear con la idea de mudarme a Sevilla. Me preguntaba en qu\u00e9 podr\u00eda trabajar, pero no encontraba ninguna respuesta&#8230; Y de repente, Joaqu\u00edn Cort\u00e9s pidi\u00f3 a Jean-Paul Gaultier, con el que yo trabajaba en aquella \u00e9poca, que le hiciera los trajes para un espect\u00e1culo. Yo era entonces bastante purista respecto al flamenco. Lo m\u00edo era Carmen Amaya, no la fusi\u00f3n y el rollo Broadway. Tal vez ahora soy un poco m\u00e1s abierto \u00bb, se r\u00ede. \u00ab&nbsp;Pero me dije que quiz\u00e1s era una buena ocasi\u00f3n para acercarme a una parte de la cultura espa\u00f1ola a trav\u00e9s de la moda. Estuve trabajando varios meses con la compa\u00f1\u00eda de Cort\u00e9s. Fue mi primera relaci\u00f3n con el mundo del flamenco, con ese mundo un poco cerrado. Ademas entr\u00e9 con contacto con el equipo de comunicaci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda. Durante una cena, les coment\u00e9 que mi sue\u00f1o era vivir en Espa\u00f1a. Casualmente, ellos trabajaban para El Caballo, una casa que yo no conoc\u00eda en aquel momento. Estaban buscando un director art\u00edstico para abrirse, para modernizarse un poco. Buscaban hacer una l\u00ednea m\u00e1s contempor\u00e1nea, incluso algo experimental. Despu\u00e9s de la gira con Joaqu\u00edn Cort\u00e9s, nos ocupamos del vestuario para la gira Confessions Tour de Madonna. Yo me escap\u00e9 unos d\u00edas a Sevilla para conocer al equipo de El Caballo y, desde el primer momento, nos entendimos bien. A mi regreso a Par\u00eds, le comuniqu\u00e9 a Gaultier que hab\u00eda llegado el momento, que ten\u00eda una oferta para vivir y trabajar en Andaluc\u00eda y que dejaba la <em>maison<\/em>. \u00c9l me dijo: \u00ab&nbsp;Si tuviera tu edad, har\u00eda lo mismo.&nbsp;\u00bb Me pidi\u00f3 que me quedara hasta los desfiles de alta costura. Fue entonces cuando presentamos la colecci\u00f3n inspirada en las v\u00edrgenes de Sevilla. Fue bonito dejar Par\u00eds con aquella colecci\u00f3n.&nbsp;\u00bb Como un viajero rom\u00e1ntico, Nicolas se sumerge en toda la literatura existente antes de descubrir la ciudad de carne y hueso. \u00ab&nbsp;En aquella \u00e9poca, Internet no estaba muy extendido. Yo hab\u00eda consultado muchos libros de fotos sobre Sevilla. Mis referencias sobre la ciudad eran sobre todo intelectuales, art\u00edsticas. Descubrir Sevilla fue un shock al principio: todo lo que hab\u00eda visto en los libros, todo lo que hab\u00eda aprendido, o incluso imaginado, era real y, sobre todo, estaba vivo. El flamenco, los toros&#8230; todo estaba ah\u00ed. Cuando un americano viene a Francia buscando el Par\u00eds imaginado por Hollywood, no va a cruzarse por la calle con un parisino con la boina y la baguette bajo el brazo. Sin embargo, en Sevilla, el folklore, o m\u00e1s bien, cierto estilo de vida estaba realmente en la calle. Te pod\u00edas encontrar gente cantando en los bares, tocando la guitarra. Esa fue mi primera impresi\u00f3n: todo lo que me atra\u00eda de Sevilla estaba vivo. En Breta\u00f1a, donde vivo ahora, el folklore local est\u00e1 momificado sobre un escenario; en Sevilla, vive en la calle, en las casas, en los bares&#8230;&nbsp;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" width=\"620\" height=\"824\" src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/8DE812BC-5B3B-4000-8515-6FCA6438F06D_1_201_a.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3840\" srcset=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/8DE812BC-5B3B-4000-8515-6FCA6438F06D_1_201_a.jpeg 620w, https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/8DE812BC-5B3B-4000-8515-6FCA6438F06D_1_201_a-226x300.jpeg 226w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><figcaption>Nicolas Vaudelet. <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Par\u00eds:&nbsp;vuelta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El clich\u00e9, utilizado a veces en la construcci\u00f3n de la identidad, tambi\u00e9n puede llegar a molestar. Cuando Nicolas lleg\u00f3 a Sevilla, la moda espa\u00f1ola estaba obsesionada con la idea de modernidad, de sobriedad. Cualquier concesi\u00f3n al folklore, a la tradici\u00f3n, era vista con malos ojos: demasiado cerca del estereotipo, de la caricatura. \u00ab\u00a0En aquella \u00e9poca, era muy dif\u00edcil presentar en Cibeles algo que tuviera que ver con el folklore. Yo llegaba de Par\u00eds con unas ganas locas de poner volantes, lunares y chaquetillas en mis creaciones. Ven\u00eda de Lacroix y de Gaultier, donde no exist\u00eda ning\u00fan prejuicio respecto a lo tradicional. Pero ten\u00eda que frenarme constantemente porque hab\u00eda que mostrar la historia de la casa, hab\u00eda que ser sevillano pero sin utilizar volantes ni lunares.\u00a0Realmente, me hubiera gustado hacer una colecci\u00f3n de moda flamenca, que habr\u00eda llevado a otro sitio. Es un mundo que tiene sus l\u00edmites: las clientas vienen buscando algo muy concreto, las proporciones son siempre las mismas, no se puede hacer algo muy experimental&#8230; Es sin duda el traje regional que mejor sienta, el m\u00e1s sexy. Pero no te permite demasiada innovaci\u00f3n. Existen posibilidades en cuanto a los colores, a los estampados, pero me imagino que al cabo de cierto tiempo debe ser aburrido.\u00a0\u00bb La mirada de Nicolas, externa, reivindica el exceso y la liberaci\u00f3n de los prejuicios. \u00ab\u00a0No me gusta cuando la moda flamenca trata de ser chic, cuando se intenta sofisticarla, refinarla. La inspiraci\u00f3n es la cultura gitana, que es la cultura del exceso, de lo anti-parisino. John Galliano reinterpret\u00f3 la moda flamenca en una colecci\u00f3n magn\u00edfica para Dior que no es muy conocida: Toulouse Lautrec flamenco. Una mezcla del esp\u00edritu de Carmen Amaya con los vestidos de las bailarinas de can-can. Aunque \u00e9l es medio espa\u00f1ol, pas\u00f3 un mes en Andaluc\u00eda buscando inspiraci\u00f3n. En Sevilla, visit\u00f3 la tienda y el taller de Lina. Galliano comprendi\u00f3 que no hab\u00eda que tener miedo a exagerar, a explotar los t\u00f3picos si era necesario.\u00a0\u00bb La influencia de lo espa\u00f1ol en la moda francesa viene de largo. \u00ab\u00a0En los a\u00f1os 50, con la opereta, con Luis Mariano y cantantes como Georgette Plana, hubo una especie de <em>revival<\/em> espa\u00f1ol. Incluso antes de eso, Luis XIV se cas\u00f3 con una espa\u00f1ola y en la corta exist\u00eda un peinado <em>\u00e0 l\u2019espagnole<\/em> que llevaba una especie de peineta. M\u00e1s cerca de nosotros, Saint-Laurent utiliz\u00f3 los lunares y los volantes en algunos dise\u00f1os. Gaultier es diferente: \u00e9l busca la inspiraci\u00f3n en la calle, en el clich\u00e9, en el kitsch. Si decide utilizar una chaquetilla de torero, no intenta reinterpretarla: la coge tal cual y la pone encima de una base de pl\u00e1stico transparente. Lo interesante de Gaultier es que mezcla lo espa\u00f1ol con otras influencias, por ejemplo con la cultura china. Gaultier es como un <em>patchwork<\/em> multicultural, con inspiraciones muy heterog\u00e9neas.\u00a0\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Sevilla de Nicolas Vaudelet<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bares<\/strong>. \u00ab&nbsp;Siempre voy a ver a mi amigo Ram\u00f3n a la Abacer\u00eda de San Lorenzo. Tambi\u00e9n conozco al due\u00f1o del Patronas, en la calle hom\u00f3nima. Me gusta desayunar en Casa Manolo, en la Alfalfa: todo el mundo paso por all\u00ed y es una buena forma de mantenerse informado de lo que pasa en la ciudad.&nbsp;\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Museos<\/strong>. \u00ab&nbsp;Me encanta los museos de la Plaza de Am\u00e9rica. Nunca hay nadie y las colecciones son sublimes.&nbsp;\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Barrio<\/strong>. \u00ab&nbsp;Mi barrio era el Arenal pero creo que ahora se ha gentrificado demasiado. La plaza de San Andr\u00e9s tambi\u00e9n se ha vuelto un poco tur\u00edstica pero me gusta.&nbsp;\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Turistizaci\u00f3n<\/strong>. \u00ab&nbsp;Aprend\u00ed a tocar la corneta en Tres Ca\u00eddas, en Triana, y despu\u00e9s de cada ensayo \u00edbamos al bar Santa Ana, en la calle Pureza. La calle Pureza no es la calle Betis, no est\u00e1 demasiado invadida por los turistas. Quiz\u00e1s ese es uno de los aspectos que menos me gustan de Sevilla en este momento: los barrios que eran populares se han vuelto tur\u00edsticos. Sevilla est\u00e1 un poco as\u00e9ptica.&nbsp;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-audio\"><audio controls src=\"https:\/\/bonjourseville.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/NicolasVadelet-Spotify-online-audio-converter.com_.mp3\"><\/audio><figcaption>La charla (en franc\u00e9s). <\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds, siete de la tarde. Charla telef\u00f3nica con Nicolas Vaudelet, dise\u00f1ador y amante de Sevilla. Actualmente residente en Breta\u00f1a, Nicolas ha trabajado, entre otros, con Christian Lacroix y con Jean-Paul Gaultier. 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